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UN AÑO INTERESANTE


Por Panamá Revista :: @PanamaRevista

Pedaleando en el vacío. Hace 21 días vivimos la bella presidencia de maestranza del senador Federico Pinedo (uno de los hombres más queridos de la política argentina, sin duda) que, imaginamos, durmió con la escopeta bajo la almohada, con doble llave y el 911 en el Redial del teléfono por si entraba un intruso. Todo poder en Argentina es una imaginación al poder, un asalto, un operativo comando. ¿Alguien puede explicar hoy el 1 a 1? Pusimos un dólar, pusimos un peso, dijimos: son iguales. Las doce horas deshabitadas de la casa, las doce horas fantasmagóricas, las doce horas entre una banda que se iba y otra banda que llegaba del 10 de diciembre de 2015, las doce horas de El Resplandor, Pinedo con el hacha contra la puerta del baño… Existe la tradición en Francia de que el presidente entrante y el presidente saliente tienen una última reunión que corona su transición donde el que se va le dice al que llega los secretos de Estado. Lo vimos al gran Chirac con el menor Sarkozy intercambiar el secreto que se llevarán a la tumba. Esa escena, que en Francia puede tener olor a ojiva nuclear, por decir algo, es la idea de una preexistencia del Estado y sus “intereses permanentes”. Son un país en guerra. Cristina y Mauricio se vieron a solas, pero no tuvo sentido. Después, no se quisieron ni ver. Es la casa, “la casa del alma”, como dijo García. Uno entra, otro sale. Nuestros inquilinos del poder, como les gusta decir a muchos, “los que nosotros ponemos ahí”, hicieron la del amor propio. Argentina no es Francia porque no tiene secretos. Y Argentina no es menos que Francia ni menos que ninguno: un país que no quiere dejar a nadie afuera. La agencia del secreto, a esta altura la tan ex SIDE como ex AFI, es la industria del desconche nacional que emana zombies que en el mejor de los casos terminan en la tele o en un pequeño negocio editorial después de haber sido militares, militantes, milicianos del arte de gobernar a mil pero con el freno de mano puesto. Así como el secreto de la Coca Cola es que no tiene secreto, el secreto de la Argentina es que se inventa cada vez. Y lo único que un presidente argentino le puede decir a otro presidente argentino es un proverbio chino: “Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.”

Panamá les desea a todos un 2016 interesante.




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