Un momento...

18 de julio de 2026

18 de julio de 2026

14 de marzo de 2026

PERSIANAS

Juan Di Loreto

@elchara
Café Panamá
Tiempo de lectura: 4 minutos

Mirar necesita distancia. Es como cuando te das cuenta después. Te alejás y ves todo. Obvio que estamos hablando del descalabro de esta época. Tenemos la sombra de las persianas cerradas en los ojos. Te das cuenta y aquel negocio que te parecía que duraba para siempre cerró. No pudo mantener costos. Se la pasaba laburando para nada. Mejor cierro y listo.

ÚLTIMOS DÍAS. LIQUIDACION TOTAL. El vidrio del local grafiteado de blanco. Todo cierra, todo se funde, todo se reemplaza. El dato que confirma la debacle llegó el martes con la revelación que en la capital de todos los argentinos la cantidad de locales vacíos aumentó un 38,5%. Escuchábamos el otro día que había cerrado La Continental de Lomas, ahora la de Corrientes y Mario Bravo (en las tendencias de Google se puede ver un aumento de la búsqueda relacionada con el cierre en estos días); un par de cuadras más allá un local de Le Blé. Ojo que a los locales de empanadas a 1000 pesos les va bárbaro, venden como nunca.

El gobierno no tiene rivales, pero si tiene costos. Todos esperamos una reactivación de la economía, pero si ves el plan te das cuenta que nunca va a llegar. Tampoco la inflación afloja. El último dato del Indec de 2,9% de inflación en febrero es mortal

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La geografía porteña, eso que la hace única, de todo muy cerca en todos lados, flaquea con la crisis del consumo. El Bellagamba de Caballito también cerró, me dicen. Lugares clásicos de clase media que se vienen a pique. Como la clase media. Cafés de especialidad en locales diminutos como en París. El tamaño de nuestro bolsillo. La calle Avellaneda, un hormiguero de gente de otras épocas ahora es un desierto: locales de comida que cerraron por falta de demanda y locales de ropa vacíos por todos lados. A eso se le suman datos de color de la crisis: lista de espera en las empresas de alarmas para dar de baja servicios en la zona de calle Avellaneda.

Lejos de ahí, pero no tanto, la cosa sigue igual. Ale, un comerciante importante de la zona de San Fernando cuenta que en plena avenida Constitución no se vende nada. “Los que tienen que pagar alquiler directamente están detonados”. Hasta en las ciudades chicas los comercios se van del centro, buscan las calles paralelas o directamente en los suburbios; todo para no cerrar.  

Vacíos por un lado, saturados por otro. “Hace como un año no veo un Uber venezolano”, me dice un amigo. “Y debe ser el año que más usé Uber en mi vida”, remata. Jubilados y profesionales hace un par de horitas cuando pueden, salen un rato y juntan unos mangos. Por eso se volvió tan barato la app de movilidad. Pero para el que es su sostén de vida lo complica. Los viajes se han vuelto ridículamente baratos. Así los choferes exclusivos dejan pasar viajes y no agarran todo.

¿Cuántas crisis tuvo Buenos Aires? El modelo económico es como aquel clásico de 1968: El planeta de los simios con Charlton Heston (escrita por el genial Rod Serling). Un astronauta cae en un planeta desconocido donde los monos son seres parlantes y los humanos no pueden hilar dos oraciones de corrido. El final, inesperado en aquel entonces, lo toma al protagonista por sorpresa cuando se da cuenta que todo el tiempo estuvo en la Tierra. Con el modelo actual pasa algo parecido: dólar planchado, economía congelada, crisis industrial…este Milei es muy parecido a aquel Macri. Pero…

La política es diferente en esta etapa. Las persianas también cierran en ese aspecto. Hoy no hay contraparte, la política de Milei es imbatible, no hay rival. Sólo la realidad está ahí para decirnos lo que está pasando. Pero no importa que pase. Si no hay una vía de escape política todo seguirá igual.

Te das cuenta y aquel negocio que te parecía que duraba para siempre cerró. No pudo mantener costos. Se la pasaba laburando para nada. Mejor cierro y listo

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El gobierno no tiene rivales, pero si tiene costos. Todos esperamos una reactivación de la economía, pero si ves el plan te das cuenta que nunca va a llegar. Tampoco la inflación afloja. El último dato del Indec de 2,9% de inflación en febrero es mortal. Como dice un operador de la City de estricta chalina blanca por Whatsapp: “Ya no corre al 2, corre al 3”. Desde mayo de 2025 que no paró de subir y eso que ya todos sospechan que está “pichicateada”. De ahí que la percepción de un dólar regaladísimo sea difícil de esquivar. Si todos los precios suben menos que el dólar, ese valor queda atrasado, como vienen diciendo el 99% de los economistas.

La baja de la inflación se convirtió en un relato más. Como Adorni deslomándose en la isla de Manhattan por ir a una feria, que es más una tarea permanente de Cancillería que de un jefe de gabinete local. El golpe entró por ese lado al salir todo el gobierno a respaldarlo. Todos reafirmaban demasiado que estaban trabajando.

En la Argentina de las persianas bajas todo es así. Toda moral se vuelve en contra más temprano que tarde. “Ya no sos igual”, te van a gritar en algún momento. Con el menemismo no pasaba. La fiesta se vivía con menos culpa, porque nadie venía a pontificar, la misión era entrar en el mundo. Hoy estamos lejos del mundo en lo bueno y en lo malo: lejos de la guerra, pero lejos de cualquier inversión.  

Café Panamá