22 de julio de 2026
Eddie Palmieri seguirá más vivo que nunca en los amantes de la música “afrolatina”. Fue el pianista intrépido, vanguardista y que al mismo tiempo se comprometió con lo mejor de la tradición musical del caribe y su cercanía con el jazz.
Neoyorkino nacido el 15 de diciembre de 1936, hijo de puertorriqueños, Eddie arrancó tocando percusión hasta que decidió seguir los pasos de su hermano mayor (el gran Charlie Palmieri, otro inmenso pianista ya fallecido). Y desde ahí, abrazar el piano para siempre.
Siendo muy joven pasó por la big band latina del boricua Tito Rodríguez, agrupación con la que vino a nuestro país a los famosos carnavales de años sesenta. Al mismo tiempo, a comienzos de esa década creó La Perfecta, un legendario combo de música afrolatina donde también recalaron el trombonista Barry Rogers y el cantante Ismael “Pat” Quintana. Esta agrupación quedó en la historia grande ya que a la inventiva de Palmieri con su toque personalísimo del piano y el aporte de Quintana en la voz se sumaría la impronta de Barry Rogers, con su sonido endiablado en el trombón siempre al borde de la desafinación con lo que se generaba un sonido muy agresivo y personalísimo (imposible de imitar).
Fue el pianista intrépido, vanguardista y que al mismo tiempo se comprometió con lo mejor de la tradición musical del caribe y su cercanía con el jazz
De ahí hasta nuestros días decir Palmieri ha significado una referencia única de vanguardia en eso que vulgarmente se define como Salsa. La nómina de músicos que pasaron por sus agrupaciones es imposible de mencionar y todos siempre han reverenciado al gran Eddie y de ahora en más serán más y más sus adoradores. La agresividad de los trombones fue una de las características del “sonido Palmieri”, Eddie colocó al trombón en un lugar primerísimo que hasta entonces no existía, si bien había habido varias orquestas básicamente cubanas que le otorgaban un lugar preferencial al instrumento indudablemente fue La Perfecta la agrupación que consagró la formación del combo latino (sonero, dos trombones, piano, bajo, timbal y congas).
En 1975 obtuvo el primer Grammy de la música latina por el disco “The Sun Of The Latin Music”, un trabajo endemoniado donde entre otros figuró el sonero Lalo Rodríguez, Barry Rogers, el trompetista panameño Héctor “Vitín” Paz, el violinista cubano Alfredo De La Fe y donde varios de los arreglos los realizó el legendario pianista cubano René Hernández.
Cada vez que suena un disco suyo lo primero que se percibe es la falta de temor al riesgo y esto fue una característica invariable a lo largo de su extensa carrera
Creció codeándose con los exponentes más refinados del ambiente latino como Tito Puente, Cachao, Machito, Tito Rodríguez y tantos más. Por eso en los últimos tiempos no ocultaba cierta sensación de soledad artística. En 2010 declaró a la Agencia AP su pesar porque “cada vez se escuchará menos el sabor que tenían La Perfecta y otras orquestas de entonces, que tocaban ‘guarachas, mambos, guajiras y todos esos ritmos que ahora los llaman latin Jazz, mambos instrumentales o salsa dura’. En cambio, proliferan canciones de salsa anticipadas, ‘con coros, un vocalista y arreglos que no van pa’ ningún lao’ en vez de improvisaciones y descargas”. Cada vez que suena un disco suyo lo primero que se percibe es la falta de temor al riesgo y esto fue una característica invariable a lo largo de su extensa carrera.
Eddie Palmieri fue vanguardia e inventiva sagaz, tenía además la condición de que cada obra que agarraba adquiría nuevas características con su impronta. Será recordado por siempre gracias a su obra enorme a través de más de 60 años de actividad. Siempre que se escuche un acorde “raro”, siempre que haya silencios sugerentes, siempre que irrumpa un trombón con un sonido indefinible la humanidad recordará que por esta tierra pasó Palmieri.



