Un momento...

25 de julio de 2026

25 de julio de 2026

22 de julio de 2026

VOLVER A LA ANORMALIDAD

Diego Valeriano

@corderoeditorok
2 Minutos
Tiempo de lectura: 2 minutos

Es así. Así de garrón, así de inentendible, así de difícil. Esta anormalidad a la que volvemos ahora nos va a seguir matando. Porque no es normal vivir como vivimos, trabajar como trabajamos, dormir lo poco que dormimos, viajar lo mal que viajamos, comer la comida que pedimos. Una vida tra-ba-jan-do no puede ser lo normal. Esforzarse tan al pedo, menos. Que nadie nos regale nada, tampoco.

Normal tiene que ser vivir en estado de Mundial. Así de manija, así de emocionados, así de escabio. Flotar en el aire, querer así, llorar así. Scrollear para volver a ver a Messi, a los mexicanos ardidos, para reírnos de Cristiano. Y no para cruzarnos con retuits imbéciles de Milei autofestejándose cosas random que nadie entiende. Normal es enojarse porque la República Democrática del Congo no cierra el partido, amar la hombría de nuestros dos centrales, que el reclamo por las Malvinas se expanda por el mundo de manera incendiaria sin que ningún cipayo pueda impedirlo.

Escabiar un miércoles a la tarde, abrazar desconocidos, saltar como un desquiciado para no ser inglés, ir al cardiólogo por la emoción de la remontada contra Egipto y no por el estrés del trabajo de mierda, de esta vida anormal. Normal es no dormir porque la semifinal con Inglaterra es una de las cosas más determinantes de nuestras vidas y no porque el 25 vence el préstamo de Mercado Pago que sacaste para pagar la tarjeta y no llegás con la guita.

Volvemos a la anormalidad. A este gobierno anormal, a esta oposición anormal, a nuestro algoritmo anormal lleno de cosas que nos hacen mal. Dejar de escuchar a Cuti Romero para empezar a escuchar a Carli Bianco es anormal. La anormalidad de las internas que nadie entiende, las diputadas que nada saben, las fake news que poco importan. No puede ser normal que exista Adorni. Que Moreno opine. Que Galperin se crea piola. Que alguien haga un gender reveal.

Normal tiene que ser vivir en estado de Mundial. Así de manija, así de emocionados, así de escabio. Flotar en el aire, querer así, llorar así

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Ni la inflación de hace unos años, ni esta miseria planificada, ni quedarte sin laburo, ni cerrar el negocio porque no hay un mango, ni pedir un Uber Moto con esta lluvia, ni esperar el bondi con esta tristeza. Ni que los proyectos políticos apenas sean proyectos familiares. Ni que Caputo sea ministro, ni Mayra ricotera, ni que Macri tenga un primo, ni que el trotskismo sea esperanza. No es normal que no esté más el Indio.

Normal es que nos digan racistas por no tener negros en la selección, no porque Patricia Bullrich flashee un paredón en la frontera con Bolivia. Que nos odien por ser la potencia plebeya, indómita y heroica más importante de los mundiales de la era moderna y no porque el presidente que tenemos se abrace con cada viejo, facho, meado y asesino que hay en este mundo.

Normal es solo hablar de fútbol y no sobreanalizar gestos que a mí me gustaría que tuvieran los jugadores. Ser intensas y no tan politizados. Prender la tele y no aburrirnos. No deber ni que te deban. Estar enamorados, sentirnos orgullosas, correr al kiosco en el entretiempo a comprar hielo. Que Messi haga lo que hace de la manera más genuina, generosa y amorosa. Normal tiene que ser ser felices, no esta anormalidad cotidiana que ya no es vida, que ya nos cansa.

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