10 de julio de 2026
¿Qué significa estar en contra o estar a favor?
Nos preguntamos sobre los “posicionamientos” con respecto a la situación geopolítica del Mundial. La sorpresa ante los posteos como una declaración de principios, el señalamiento de saludos indebidos o cambio de camiseta por equipos políticamente activos. ¡Qué difícil hablar de política cuando se equiparán los frentes de la denuncia! Si todo es político, ¿cuál es la lucha?
La selección volvió después de cuatro años y era una incógnita: si Messi iba a ser tan extraordinario con sus 39, si el dedo del Dibu llegaba en condiciones, si Paredes se recuperaba, etc. Lo que no esperábamos eran los nuevos árbitros -rol en la cancha menos deseado, sin alabanzas y siempre quejas-, una parte del peronismo/progresismo/ismo, desmereciendo la alegría del fútbol y de uno de los pocos consensos nacionales. “Tarjeta amarilla: apretón de manos a Trump”, “Al banco si no tenés compromiso político”.
¿Hay alguna jugada de gol o solo nos dedicamos al arbitraje?
Alegrarse (o sufrir) con la camiseta no implica defender a Trump, Milei o Netanyahu.
El intervalo también hace a la causa. Sino la ideología es -como se dice en los memes de las redes, un “starter pack”- una cuestión del ser y no del ejercicio. En la cancha disfrutando del partido, y también en la marcha por los jubilados.
-No deja de emocionar cuando Lisandro Martinez habla de la memoria, de las mujeres…
-Sí, pero si elegimos solo por afinidad ideológica, parecemos el cocodrilo de Plumwood
-¿Cómo era la historia?
-Val Plumwood fue una filósofa ecofeminista australiana de mitad del siglo XX. En 1985 mientras paseaba en una canoa por el Parque Nacional Kakadu, sobrevivió inexplicablemente al ataque de un cocodrilo. Esta experiencia la transformó de lleno, no por el contacto con la muerte, sino por su posición en el mundo. Y lo cuenta en su libro “El ojo del cocodrilo”, poniendo en evidencia que para el reptil, ella era un alimento, sin considerarla especial por cómo lo miraba. Su libro trata de recuperar al humano dentro de la cadena alimenticia: “Ser alimento nos confronta brutalmente con las realidades de la corporeidad, con nuestra inclusión en el reino animal en cuanto que alimento, en cuanto que carne, con el parentesco que nos une a aquello que comemos, con ser parte del banquete y no meramente una suerte de espectadores”. Para ella, tanto las industrias contaminantes como el “veganismo ontológico”, son formas de pensar al humano “por fuera”; supremo y celestial. Olvidamos -porque nos ocupamos de eliminar a nuestros depredadores- de que somos también presas. Esa característica nos acerca más a la animalidad que al paraíso celestial (o al Marte de Musk).
La sorpresa ante los posteos como una declaración de principios, el señalamiento de saludos indebidos o cambio de camiseta por equipos políticamente activos. ¡Qué difícil hablar de política cuando se equiparán los frentes de la denuncia! Si todo es político, ¿cuál es la lucha?
-Es la confusión que produjo la novela de Han Kang (premio nobel 2024), “La vegetariana”. Muchos creyeron que defendía a los animales, que era una ficción ecológica, cuando en realidad denuncia a través de una ficción agresiva y poética, la violencia de la guerra. La protagonista manifiesta en “carne” propia la voracidad humana, por eso abandona la ingesta de animales. Su madre, defendiéndola con la violencia misma, le advierte: “Si no comes carne, te devorará el resto del mundo”.
Quizás parezca extraña la elección del cocodrilo para discutir las críticas a la selección. Podría haber sido un flamenco. Plumwood apunta a la superioridad desde donde se señala. ¿Desde dónde miramos entonces, cuando nos volvemos árbitros morales de la selección? (y de todos aquellos que la disfrutamos). La cancha es la tierra, no el cielo.
Ir en contra de la pasión, no es ver el ojo del cocodrilo. O suponer que remar contra la corriente es el pase asegurado a la reflexión crítica. Así, uno quedaría en el lado del “bien”, boicoteando lo popular que paradójicamente tanto se anhela. El progresismo/izquierda podría compartir el ímpetu de muchos veganos, que por proteger a los animales, acentúan la dicotomía naturaleza-humano, alejándose de lo terrenal. Poshumanismo, etc.
Quizá, dejar jugar y después jugarsela: antes y fuera de la cancha.
El presente suspende la representación
La pelota no se mancha




