22 de Febrero de 2024 •

13:43

Ashburn
42°
lluvia ligera
76% humidity
wind: 8m/s S
H 45 • L 40
49°
Thu
53°
Fri
47°
Sat
48°
Sun
56°
Mon
Weather from OpenWeatherMap
TW IG FB

18 de diciembre 2022

Pablo Semán

LAS DOS NAVIDADES DE 2022

Tiempo de lectura: 3 minutos

Estuvimos todos en trance y transitando. Yendo hacia o esperando que venga. Como el 23 de diciembre, pero este 17 de diciembre, con los preparativos hicimos todo con la expectativa puesta en el 18 de diciembre a las 12. Queríamos que esté todo, pero queríamos que el tiempo pase rápido para que sea la hora. Compramos para la picada, para el mate, para el asado, para lo que sea y lo que dé. No sabíamos lo que iba a pasar pero como pocas veces parecimos saber y confiar en que sería bueno. Incluso sin ganar nos han conmovido con belleza, compromiso, alegría. Lo que viene no puede ser malo era el tatuaje parlante de nuestros corazones.

Cada mundial tiene un tono. Esta vez nos agarra con ganas de estar juntos, hechos todo lo comunidad que podemos ser a pesar de tantas disparidades y broncas

Compartir:

Es sólo fútbol. Pero es imposible que el fútbol no nos ponga en una escena que excede lo que sucede en el campo de juego, de la misma manera que la música no es la partitura, la ejecución, la dirección musical, la letra eventual, el soporte y el equipo de reproduccción, sino el mover que se da entre la canción botella al mar, el mar y la revelación del que encuentra su mensaje. La canción le dice a cada uno que es parte de un mundo en el que ni él ni la canción estaban antes. De la misma manera el partido nos engancha. Mejor nos corregimos: no es sólo fútbol, como creen que lo es los sommellier de hat tricks y los astrofísicos que quieren ver el fútbol como podrían ver una piedra inmutable a la mirada. Pero tampoco es la punta del iceberg de La Historia, El Pueblo, La Patria. El fútbol no es representativo ni la pantalla de proyección inerte de los sueños de convocatoria de un proyecto. El futbol es una máquina que produce mundos a partir de lo que va enredando. Los jugadores, las hinchadas, el periodismo, los técnicos, la guerra, los amores, el material de la pelota, las reglas y los instrumentos de aplicación de las reglas, los estados de animo individuales y colectivos. Hay eventos que lo anudan todo y de esa participación no se salva nadie, ni el amargo que se acordará todo el día que ese día no lo dejaron en paz para hacer yoga, leer a Heidegger o irse al pingo.

Los mejores enseñan a ser mejores y nos espejan hasta que podamos asumirlas, todas las ganas que teníamos de esto: de jugar la final, de ganar la tercera, de estar juntos sin tirarnos piedras de balcón a balcón

Compartir:

Ese mundo que es el fútbol nos contiene siempre de formas diferentes y fragmentarias. Nada está totalmente adentro, nada es tan afuera. A algunos los ha hecho soldados, a otros pendencieros, a otros almas nobles. Cada mundial tiene un tono. Esta vez nos agarra con ganas de estar juntos, hechos todo lo comunidad que podemos ser a pesar de tantas disparidades y broncas. Tampoco tanto, pero en una dimensión tan delgada cómo real sí: hasta los hinchas de Australia, Polonia, México, Holanda, Croacia y Francia con DNI argentino moderaron su rabia de no poder amar. Tuvimos todas las señales de que lo que venía era algo bueno y ahí estuvimos, acompañando, acompañándonos, abuenados con la garantía de que la esperanza, algo que es diferido en el tiempo por definición, sería reconocida. Los mejores enseñan a ser mejores y nos espejan hasta que podamos asumirlas, todas las ganas que teníamos de esto: de jugar la final, de ganar la tercera, de estar juntos sin tirarnos piedras de balcón a balcón. Sin pedirnos perdón y sin buscar enojos. Cristo nace dos veces este año.

Bancate este proyecto¡Ayudanos con tu aporte!

SUSCRIBIRME