Un momento...

21 de julio de 2026

21 de julio de 2026

31 de agosto de 2024

ESPECTÁCULO Y LOCURA

Lorena Álvarez

@lualvarez
Café Panamá
Tiempo de lectura: 3 minutos

1

Fabiola, los chats y la denuncia a Alberto por violencia de género. Este y sus supuestas amantes. Loan, el niño correntino que hace unas semanas era el corazón de las noticias, aún está desaparecido. El diputado Germán Kiczka prófugo y encontrado después de librarse una orden de detención por supuesto abuso sexual. Un paso de comedia entre el senador de Unión por la Patria José Mayans y la vicepresidenta Victoria Villaruel. Las peleas entre las diputadas de la LLA, Lilia Limoine y Lourdes Arrieta emulando el piso de Intrusos sin Rial y Ventura. El ministro de Justicia Mariano Cuneo Libarona, otrora habitué de los programas show-periodísticos, improvisando un discurso Dios, Patria y Familia. La visita de un grupo de diputados oficialistas a presos condenados por crímenes de lesa humanidad en el Penal de Ezeiza. El coqueteo de Guillermo Moreno con la idea de peronizar a Victoria Villaruel. El tuit de la ex presidenta Cristina Fernandez de Kirchner mandando a hacer pericias psiquiátricas a quien vea a la actual vice como peronista. El ex presidente Mauricio Macri comiendo milanesas con Javier Milei en plena disputa de poder mientras Yuyito huele su campera en un acto de amor desenfrenado. Y Wado por elevación le tira a Sergio.

Todo junto y con sus respectivos desbordes y bifurcaciones, en medio de una de las caídas más brutales de la actividad económica. Los preocupantes números de dicha caída perdidos a diario por la abrumadora cantidad de noticias de índole político que, como nunca, lindan el mundo del espectáculo. La política Moria Casan al palo. El decorado, nosotros, callados. El show pareciera continuar, aunque haya cada vez más pobres.

Quedan los fans de Wanda de la política tuiteando cual personaje de Capusotto y no mucho más. El resto jugamos al coro un rato para pasar a contar morlacos al final de la jornada

Compartir:

2

Si el reinado de la televisión y el cable en los noventa pudieron retratar la pizza y el champán, indudablemente con las redes sociales gobernando cada rincón de nuestras vidas, la política parece estar entrando en una espiral desquiciada donde parecen querer anestesiar los malhumores. Y lo logra: todos los días algo nos indigna de manera tal que al siguiente ya nada nos interpela como debiera. Golpear a un jubilado hoy para hablar de Marley mañana y olvidarnos del ojo en compota de Fabiola. También dejando atrás la suba de la luz. Es todo junto y a su vez no entra otra bala.

Ya no es nada.

3

Tuitearse encima para demostrar que están en el candelero y a su vez tuitear como adolescentes para demostrar que están en su lucha intestina de sueldo asegurado. La política siendo casta y recordando a diario porque una buena parte de la sociedad está harta. Algo que el oficialismo empezó a jugar olvidándose que los votaron para no repetir la historia. Patitos en la cabeza versus lengua karateca de Lilia, tampoco garpa. Ni la cultura de la foto de Instagram es llevada a todas partes. Fotos con genocidas y luego fotos con el Nunca Más. La locura de la fotito ya fue parte del gobierno de Alberto y las reuniones para nada.

Nadie aprende. Solo posa

4

Un día niños, otros jubilados y otro, mujeres golpeadas, todos los días un titular o un fragmento de entrevista que nos alerte y nos enoje. Todos los días somos los jurados del Bailando ofendidos con un bailarín para al siguiente borrar el encono y pasar al living de Intrusos en el que se han convertido oficialistas y opositores. Alejándose cada vez más de todos. Quedan los fans de Wanda de la política tuiteando cual personaje de Capusotto y no mucho más. El resto jugamos al coro un rato para pasar a contar morlacos al final de la jornada. Cuando se filme esta época se necesitarán mil cámaras.

Cada uno anda por su lado.

El decorado, nosotros, callados. El show pareciera continuar, aunque haya cada vez más pobres.

Compartir:

5

Dejar de cenar afuera, abandonar el pucho, bajar el consumo de carne, no tomar gaseosas, beber alcohol esporádicamente y descender los niveles de facturas para ser una dieta sana ideal sino salvó porque estamos dejando todo no es pos de la figura sino en manos del ajuste. No estamos más coquetos, estamos mucho más pobres. E inaguantables como cuando nos prohíben lo delicioso. Y ni siquiera por estética sino por transferencia de ingresos. Nosotros achicamos talles de consumo. Las tarifas engordan su ganado.

Ni Cormillot nos ha obligado tanto en los 90, la década de las mil y una dieta.

6

La semana de mayor bombardeo de noticias en un mes que pareció tener 45 días. Agosto suele ser largo, pero este en particular parece querer dejarnos exhaustos entre frío, falta de plata y una incalculable pila de noticias que parece ser lo único que tendremos para consumir. Indignaciones de aquí y de allá, TT cada vez más veloces y la sensación que diciembre el mes que todo gobierno teme, nos encontrará más fragmentados que nunca y agotados.

Pluriempleo y circo si no hay pan ni tiempo.

Café Panamá