Un momento...

17 de junio de 2026

17 de junio de 2026

17 de junio de 2026

A VECES ENCONTRAMOS COSAS

Diego Valeriano

@corderoeditorok
2 Minutos
Tiempo de lectura: 3 minutos

Adorni encontró unos bitcoins que se le habían perdido. Grabois encontró una perfo que le permite encontrarse con millonarios. Galperin encontró felicidad en ser un miserable por Twitter; aunque nade en guita, la encontró en delirar a gente que la pasa mal. Milei se encontró con miles que habían quedado desamparados, desesperados, meadas. Los desamparados, desesperadas, meados, hoy ya no encuentran nada. 

En Domínico me encontré con Nico, con otros amigos y también con excompañeros que siguen siendo funcionarios de Anses. Algunos encontraron complicidades, otras agite, varios paz. Mucha gente, mirando la tele, encontró poesía y ternura en esos que desprecian.

Los suboficiales del Ejército se encontraron con que los dejan hacer Uber porque no llegan a fin de mes; los de la Bonaerense, DiDi Moto; los de la PSA encuentran cosas y no dicen nada. Un maestro encontró la muerte intentando pagar deudas y ya nadie se acuerda. Casi nadie encuentra el sueldo cuando el mes anda por el día 20. 

¿Encontramos ternura en las fotos viejas de Adorni? Como que se quieren, ¿no? Como que con Betina se acompañan de manera cariñosa. Como que las malas no son tan malas si están juntas. Eso parece en las fotos, en esas fotos viejas. Un asadito, una guitarreada, una insolación. Hay una foto en la que tranquilamente podría estar cocinando un arroz con pollo al disco para los amigos en una previa de los Fundamentalistas.

En la estación nos encontramos con que el tren está demorado, o no para, o no sigue, o no entramos. Me encuentro con la publicidad horrible de un Diego horrible, que Messi sigue siendo una bestia, que en la pausa de hidratación el kiosco de Mabel está cerrado

Compartir:

También encontramos promociones imposibles en Temu, publicidades de cortinas en Instagram, PDFs de libros que nadie quiere leer e intelectuales ricoteros que trepan radares policiales. El PRO no encuentra vitalidad. Por más que flasheen miliquitos, blanquitos, machitos, están flácidos. No hay viagra comunicacional que los saque de esta impotencia. Cristina no encuentra a su único heredero. Los herederos no encuentran el camino. El camino es una solitaria carretera provincial. Nos encontramos hablando de política como consumo aesthetic, cuando todo es IA, guita, cosplay, ego. Cuando el futuro es la decisión de otros, cuando ni siquiera es futuro.

Nos encontramos vendiendo, revendiendo, inventando, subsistiendo, no durmiendo, mangueando. Hablando con ChatGPT para ver si nos da una idea, nos tira una onda, una astilla. En la estación nos encontramos con que el tren está demorado, o no para, o no sigue, o no entramos. Me encuentro con la publicidad horrible de un Diego horrible, que Messi sigue siendo una bestia, que en la pausa de hidratación el kiosco de Mabel está cerrado.

Una bolsita en un cajón, veinte lucas en una campera, esas fotos en la memoria. Nos encontramos con que nos alegramos con poco. Que no está mal, que a veces alcanza, que bueno.

Ramón encontró unos volantes de un recital en el Polideportivo en marzo de 1989. Nelson un pendrive con todos los inéditos desde consola y siente que es rico gratis. Yo me encuentro con que no quiero salir de este estado, que me siento poseído, que por más que intente volver a mis afecciones vulgares, laborales y civiles, no puedo salir de este estado. Que me la paso en loop escuchando los mismos temas desde hace más de una semana, casi toda la vida. Por más que tenga que escribir sobre otras cosas, no puedo salir de este estado. Una épica, una ética, una estética. ¿Cómo unos rocanroles pueden hacer esto en nosotros?

2 Minutos