9 de Diciembre de 2022 •

10:23

Buenos Aires, AR
33°
cielo claro
44% humidity
wind: 4m/s N
H 35 • L 32
35°
Fri
28°
Sat
35°
Sun
28°
Mon
27°
Tue
Weather from OpenWeatherMap
TW IG FB

19 de enero 2022

Lala Toutonian

UN MILLÓN QUINIENTOS MIL MÁS UNO

Tiempo de lectura: 4 minutos

15º aniversario del asesinato de Hrant Dink

En la figura de Hrant Dink simbolizamos la lucha y la sangre del pueblo armenio. Su muerte, tan significativa como su vida, perpetrada diez años atrás por un joven nacionalista turco, resultó ser el grito más escuchado.

Hrant Dink tenía cincuenta y tres años cuando fue asesinado en la puerta de Agós, el semanario de donde era jefe de redacción. A través de su labor periodística, su intención era acercar las dos partes que lo formaban: su vida como ciudadano turco y su origen armenio. ¿La solidaridad turca? Para su funeral tomaron las calles por un tramo de siete kilómetros reclamando justicia.

Defensor acérrimo de la paz como resulta un pueblo abatido por la violencia, el diálogo es el único medio. Definamos términos: quizá el concepto de libertad de unos no coincida con el de los otros, lo mismo el de justicia. Entonces, una vez establecidos los valores, se llega a la comprensión.

"Hrant Dink tenía cincuenta y tres años cuando fue asesinado en la puerta de Agós, el semanario de donde era jefe de redacción. A través de su labor periodística, su intención era acercar las dos partes que lo formaban: su vida como ciudadano turco y su origen armenio."

Compartir:

Apelar a los monoculturalismos nunca dio resultado, la apertura de Hrant Dink, su obra, su vida y su muerte dan prueba de eso.

Preservar la memoria es fundamental desde el momento en que todo genocidio es político. Un pueblo diezmado no solo se enfrentará a un cruento choque de nacionalismos sino que generará comunalismos.

En “El idioma de la identidad” de Vincent Descombes (Eterna Cadencia) se lee que el comunalismo se parece mucho al nacionalismo pero no se confunde con él dado que entiende fundar la unidad política del grupo en la “religión del grupo” más que en la adhesión libre de los ciudadanos a sus instituciones políticas. Es decir, el comunalista acordará una lealtad a la comunidad religiosa y no a la de nación (de momento que no hay tal nación si nos ajustamos a su definición jurista: una nación es un grupo de personas unidas por voluntad compartiendo atributos como el territorio).

Entonces, la memoria es parte creativa de una nueva identidad donde los valores individualistas se expresarán de manera política.

El Rodolfo Walsh armenio

Hrant Dink fue un periodista turco de origen armenio doctorado en Zoología y Filosofía de familia armenia que, como decíamos más arriba dirigía el diario Agos, una publicación semanal en idioma turco y en armenio que no limitaba su información a la armenidad sino que refería a acontecimientos locales y mundiales enfocados en derechos humanos y democracia. Escribía para los armenios diaspóricos apelando a frenar la turcofobia intentando crea puentes entre las partes. El Imperio Otomano se ocupó de asesinar a un millón y medio de armenios en 1915 y Turquía no reconoce el genocidio sino que lo trata como una guerra más.

El 19 de enero de 2007, un joven nacionalista de 17 años llamado Ogun Samast le disparó a Dink en la puerta de su redacción en Estambul. Y hete aquí las dos realidades frente a lo que se considera un eterno conflicto con los armenios: por un lado, Samast fue recibido como un héroe por la policía que lo detuvo (sendas fotos con amplias sonrisas así lo confirman); mientras que por otro, más de cien mil ciudadanos turcos tomaron las calles de la capital al grito de “Somos todos armenios, somos todos Hrant Dink” reclamando Justicia.

Osvaldo Bayer fue el más grande defensor de la causa armenia, y el historiador argentino más dedicado al tema escribiendo al respecto en numerosos ensayos y participando de los actos de la comunidad. Llamó a Hrant Dink, el “Rodolfo Walsh armenio”. Antes de eso, en 2033, el Consejo Nacional Armenio lo distinguió con un premio por su labor.

"Osvaldo Bayer fue el más grande defensor de la causa armenia, y el historiador argentino más dedicado al tema escribiendo al respecto en numerosos ensayos y participando de los actos de la comunidad. Llamó a Hrant Dink, el 'Rodolfo Walsh armenio'."

Compartir:

Si bien hay fuentes que alinean a Samast con FETO, el grupo terrorista que dirigiría Fethullah Gülen –primero un aliado, luego un enemigo del presidente Erdogan– para responsabilizar al Estado turco del crimen, la verdad es una: Hrant Dink fue asesinado como lo habían sido sus antepasados.

En una entrevista a Nayat Karakose, miembro de la Fundación Hrant Dink, le dijo a quien suscribe:

—Sabemos que la vida y finalmente la muerte de un estatista tal cobran significado cuando se abre el interrogante: ¿qué ocurrió en el pasado?

—Contaré una historia personal que me emociona particularmente: una buena amiga comienza sus estudios universitarios. Un compañero le pregunta qué tipo de nombre es el suyo ya que lo desconocía, ella contestó que de origen armenio, a lo que él respondió: “Ustedes deberían haber muerto todos en 1915”. Sin mediar más que un saludo de rigor en el transcurso de los dos años siguientes, ocurre el asesinato de Hrant Dink. El primer mensaje que recibe mi amiga es de este colega, que le pedía perdón y le transmitía su pesar: “Recién ahora entiendo qué pasó en 1915”.

En el lugar donde fue asesinado Dink hay ahora una placa conmemorativa: “La gente se acerca a leer qué pasó, si pasan caminando, se paran asombrados. Algunos rezan o dejan flores, otros quitan la basura que puede haber. Es emocionante. Con su muerte, el silencio se hizo voz en la gente y nada es más importante que el poder de la gente. Tenemos un dicho en Turquía: ‘Mientras haya gente, hay esperanza’”, sonríe.

Cuando de identidades se trata, el concepto vital ya no es la conservación del ser como tal sino quizá, una sumatoria de experiencias que lo forman, aunque la pérdida de esa misma cualidad se vea amenazada con destruirse. El objeto es proponer una definición sociológica de identidad, y ésta debe enriquecerse políticamente. Son los lazos humanos los que deberían comprender una identidad toda.