28 / 12 | Política

¿Y QUÉ PIENSAN LOS PERONISTAS DEL PERONISMO HOY?

Después de los resultados de octubre, se debate el fin, la caída, le metamorfosis o la resurrección del peronismo. Y ese debate produce cientos de lecturas en las que escasea algo básico: ¿y los peronistas qué dicen, qué piensan? Sobreabundan miradas de “especialistas”, pero pocas voces de políticos y militantes peronistas. La foto de la unidad, que tanto circuló cuando se logró frustrar la votación en diputados, envalentonó el debate y permite, aún cuando luego esa reforma se votó, imaginar un futuro no escrito para la suerte oficial. Hicimos una serie de preguntas a un grupo de militantes de todos el país. Lo que sigue es un resumen de sus respuestas. ¿Cómo es en la provincia la relación entre un peronismo clásico y el kirchnerismo? ¿Cómo es el “mapa peronista” de tu provincia, a quiénes representa el peronismo? ¿Hay peronismo sin kirchnerismo o kirchnerismo sin peronismo? ¿Qué relación tiene el peronismo de tu provincia con el macrismo? ¿Cómo creés que se puede reconstruir un proyecto nacional, que recupere la complejidad que años atrás se pudo combinar? ¿Compartís que eso se ha perdido? Pasen y lean.


Juan Manuel Cerezo (31, concejal de Unidad Ciudadana, Las Heras, PBA):

¿Cómo es en la provincia la relación entre un peronismo clásico y el kirchnerismo?

En General Las Heras, pueblo del interior bonaerense pero de la Primera Sección electoral, estamos al borde de la frontera conurbano-interior. La ruta 6 se viene convirtiendo, y quedó demostrado en esta última elección, en una frontera real, ya no imaginaria, entre el conurbano y el interior, tomando la diferencia de comportamiento electoral entre ambas zonas. Distritos que están antes de la ruta 6 viniendo desde la capital, que pertenecen al conurbano real, han conservado el poder electoral del peronismo frente a la ola amarilla. General Rodríguez, Marcos Paz, La Matanza, San Vicente, han triunfado con la boleta celeste. Luján, Las Heras, Cañuelas, Navarro y Brandsen, los primeros de este lado de la ruta 6, hemos sucumbido ante el “cambio”. En muchos de nuestros distritos el peronismo siempre ha sido mayoría, hemos ganado mucho más de lo que hemos perdido, pero esta vez perdimos. Por poco, eso sí, pero perdimos. A medida que nos adentramos en la provincia y nos alejamos de esta frontera vamos a ver que la fuerza amarilla fue arrolladora. Ningún peronista, ni clásico, ni cristinista, ni de Perón, ni de Evita, ni de Rucci, ni de Galimba, ni de Cafiero, ni de Menem, ni del zabeca de Banfield, ni del señor de los trenes, logró consolidar una victoria rotunda.


Con respecto entonces a la fragmentación en nuestros distritos pequeños del interior, lo que observo en Las Heras, es que la base de electoral de Cristina está claramente compuesta por trabajadores informales, pequeños trabajadores fabriles y los sectores sociales que están más abajo en la pirámide social. Me inclino más a la hipótesis de una fragmentación en la base social del peronismo a que sea una cuestión de liderazgos. Observo cómo una gran cantidad de trabajadores industriales, sindicalizados, que tienen claramente un mejor nivel de vida debido, entre otras cosas, a muchas de las políticas del gobierno de Néstor y Cristina hoy son anti K. Los puedo identificar con nombre y apellido, esto es lo que permite hacer política en distritos chicos. Se identifican diferentes a la base social que representa Cristina. Ellos son trabajadores de verdad y están incluidos en el sistema. Se van de vacaciones, comen alguna vez afuera, sus hijos van a escuela privada y se dan gustos que muy pocas veces en la historia un trabajador de una fábrica se pudo dar. Ahora bien, también observo que una porción de estos trabajadores que históricamente podríamos decir que eran parte de la base social del peronismo, no son solo lejanos al kirchnerismo sino que tampoco se identifican como peronistas. Algunos incluso, son decididamente “anti peronistas”. No todos, pero sí una porción importante. Con esto quiero decir que al menos en Las Heras, el peronismo es identificado por el hombre de a pie en sintonía con el kirchnerismo y no existe un discurso peronista clásico que sea potente electoralmente y se diferencie del kirchnerismo. Lo que observo después de esta elección legislativa es que esa división de la base social que hace referencia el politólogo jesuita Rodrigo Zarazaga ya no estaría representada por el kirchnerismo por un lado y por un peronismo clásico por otro. Sino que la porción que tendría que representar el peronismo clásico, se volcó a votar a Cambiemos. A Massa le rapiñaron su base, que en los últimos años se compuso por ese votante de clase media trabajadora y hoy se identifica con una parte del discurso meritocrático del PRO.

"Observo cómo una gran cantidad de trabajadores industriales, sindicalizados, que tienen claramente un mejor nivel de vida debido, entre otras cosas, a muchas de las políticas del gobierno de Néstor y Cristina hoy son anti K (Juan Manuel Cerezo)"

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Paula Vázquez (33, Unidad Ciudadana, Pilar, PBA):

¿Cómo creés que se puede reconstruir un proyecto nacional, que recupere la heterogeneidad o la complejidad que años atrás se pudo combinar? ¿Compartís que eso se ha perdido?

Yo no comparto la idea de “reconstrucción”, ni ninguna propuesta política que se identifique atada al pasado, por más glorioso que haya sido. Rumiar pasado es mortal para un proyecto político. A mí me gustaría que empezáramos a mirar para adelante, y lo que veo es que la gran mayoría de los dirigentes aún tienen la necesidad de proyectarse sobre el pasado, como si se tratara de un trauma. Te diría que Cristina es la que menos hace eso, es la única que está intentando hablar del futuro, por más que sea una operación un tanto extraña, porque como ex Presidenta ella tienen una identificación genuina con lo que fue el proceso de desarrollo del kirchnerismo y de la Argentina desde 2003. Por eso nos salen operaciones semióticas imposibles como eso de “para volver a tener futuro”. Pero todo el resto de los dirigentes del peronismo, del panperonismo -todos ex kirchneristas, por otro lado- de lo único que hablan es de Cristina.

El peronismo está en crisis, eso es cierto. Pero entre las opciones de crisis de representación o de liderazgo me inclino por la primera, porque lo que está en crisis es qué representa una opción de oposición, cualquiera que sea, a la marca cambiemita, que por ahora despliega un proyecto de corte posneoliberal pero con atenuantes de medidas de un populismo conservador: acta de defunción para la industria local sin ventajas comparativas, retenciones cero, servicios sin subsidios, urbanización de villas, autopistas en el interior para delicia de los sojeros, créditos hipotecarios, obra pública para empresarios amigos, diálogo sazonado con planes sociales entre Carolina Stanley y las principales agrupaciones que representan la economía popular, febril endeudamiento, asistencialismo con responsabilidad social empresaria vía Toty Flores.

El único modo posible es construir una agenda programática, que sea capaz de renovar las convocatorias de un espacio de centro izquierda, nacional y popular, peronista, en oposición al eje posneoliberal que tiene en Cambiemos su expresión de fuerte hegemonía. Para eso, necesitamos ideas nuevas. Si existe una crisis del peronismo, es una crisis de las ideas. Me acuerdo de una entrevista que le hicieron a Abal Medina, en el momento en que se definían las PASO. La pregunta, excelente, del periodista, fue: ¿qué los diferencia a ustedes del kirchnerismo, a nivel programático? Por supuesto que no respondió la pregunta y terminó hablando de otra cosa. Esto no lo digo para hablar mal de Abal Medina, no me interesa para nada y lo respeto, lo digo para resaltar la conversación ausente en la política actual, y sobre todo en el peronismo actual: ¿cuál es el proyecto político?

"Rumiar pasado es mortal para un proyecto político. A mí me gustaría que empezáramos a mirar para adelante, y lo que veo es que la gran mayoría de los dirigentes aún tienen la necesidad de proyectarse sobre el pasado, como si se tratara de un trauma (Paula Vázquez)"

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Federico Otermín (33, diputado provincial PBA):

¿Cómo es el “mapa peronista” de tu provincia, a quién representa el peronismo?

El mapa peronista de la PBA hoy técnicamente son manchitas azules en un cuadro amarillo. Ese impacto cromático debe llevar a una profunda reflexión. Es un momento muy interesante para debatir con humildad y poner todo en tensión y discusión. En ese sentido, me parece muy ineresante la apuesta de los intendentes de recuperar el Partido Justicialista de la Provincia de Buenos Aires y también la idea de Cristina de consolidar Unidad Ciudadana. Creo que ambos espacios se pueden desarrollar simultáneamente y encontrarse con fuerza, junto a otros sectores también, para consolidar una mayoría opositora a Macri

No hay que comerse la curva de la eternidad amarilla. Hay que desnaturalizar este ajuste. No necesariamente las cosas tienen que ser de este modo. También esto pasará. Se les puede ganar. El peronismo tiene que recuperar el futuro. Hay diferentes modos de ser oposición. Todos tenemos que entender y aprender eso también. Es fundamental entonces lograr articular la estrategia (y las tácticas) que nos permitan consolidar la oposición más amplia y representativa. El único modo real de frenar el ajuste es lograr ganar las elecciones de 2019. En eso hay que concentrar todos los esfuerzos.

"El mapa peronista de la PBA hoy técnicamente son manchitas azules en un cuadro amarillo. Ese impacto cromático debe llevar a una profunda reflexión. Es un momento muy interesante para debatir con humildad y poner todo en tensión y discusión (Federico Otermín)"

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Facundo Cabral (32, militante peronista, Tucumán):

¿Cómo creés que se puede reconstruir un proyecto nacional, que recupere la heterogeneidad o la complejidad que años atrás se pudo combinar? ¿Compartís que eso se ha perdido?

Lo primero que debemos preguntarnos quienes nos sentimos parte del campo popular es: ¿cómo resistir sin ser la resistencia que el poder necesita que seamos? Si el caballo sobre el que cabalga el macrismo es la grieta, debemos dejar de alimentarla. No se trata de enrollar las banderas y comenzar a inflar globos, se trata de sintonizar con la sensibilidad de la mayoría.

Creo que la reconstrucción de un proyecto nacional pasa necesariamente por la posibilidad de decir algo nuevo y que vaya más allá de las elecciones, no podemos condicionar un proyecto político emancipador al calendario electoral, hay que trabajar en un programa, una propuesta, hablar de lo no hicimos, ir al fondo. Yo reniego del “vamos a volver” como discurso orientador porque es una consigna sin más potencia que una emotividad difusa y algún buen recuerdo. Me parece que el peronismo hoy tiene la actitud del que se enfrenta a lo desconocido y deposita su fe en dos o tres predicadores que dicen saber lo que hay que hacer pero nadie les cree del todo.

Las PASO que no fueron en la provincia de Buenos Aires creo que representaban una posibilidad concreta de articular algo que sea capaz de derrotar al oficialismo en el 2019. Nadie tiene el monopolio de la unidad, la tan predicada unidad no se impone, se construye y si no hay consenso las elecciones internas son ineludibles. Cualquier intención homogeneizante está condenada al fracaso, no se trata de conducir una unidad básica sino de construir una multiplicidad compleja.

"Nadie tiene el monopolio de la unidad, la tan predicada unidad no se impone, se construye y si no hay consenso las elecciones internas son ineludibles (Facundo Cabral)"

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Omar Bojos (57, militante del Frente Renovador, PBA):

¿Cómo creés que se puede reconstruir un proyecto nacional, que recupere la heterogeneidad o la complejidad que años atrás se pudo combinar? ¿Compartís que eso se ha perdido?

Si, se ha perdido: Haber fijado un norte ideológico fue el gran error estratégico de NK. Posibilitó la implantación de un esquema izquierda versus derecha donde el peronismo perdió amplitud ocupando solo el espacio del centroizquierda urbano, en sus postulados a menudo opuestos a la identidad peronista, marcando así las “taras” peronistas a superar (el contrabando ideológico). Para mas, eligió como contradictor a una figura representativa de la derecha que para nuestras desgracias no procedía del tronco radical. Excéntrico como es Macri a la polarización política argentina de posguerra liderada por dos partidos del llamado “campo nacional y popular” el peronismo y el radicalismo, pudo plantarse como novedad al haber revivificado al viejo tronco conservador.

El PJ y la UCR le dejaron como única salida a los conservadores la interrupción de la democracia. Macri, ayudado por el error en la concepción de la estrategia, rompió esa tradición y mucho de lo que estamos viendo es la re-organización de esa fuerza que nunca murió: Mauricio Macri es el primer “conservador” después de la larga noche o el 14° presidente conservador de la Argentina que llega por medio de los votos.

El catch all peronista de nuevo cuño debería ser una red metálica imantada que atraiga en el seno de la sociedad a sectores diversos. Debe en primer lugar recuperar el centro y correr a la derecha al macrismo que ocupa un centro mas putativo que real. Avances en este sentido veo en algunos elementos peronistas del interior, como por ejemplo con el gobernador Uñac. Pero mientras sigamos siendo “auditados” desde fuera del peronismo siempre van a ser vistos como “neomacrismos”, simples sub-versiones de la derecha o malas imitaciones del macrismo. Esto sin olvidar que no hay discusión mas importante que la discusión acerca de que sectores sociales se quedan con la renta, el nuevo peronismo debe hacer sentir a la sociedad que forma parte de los procesos políticos, hacerla intervenir en los procesos y lograr que se sienta feliz por ello.

"El catch all peronista de nuevo cuño debería ser una red metálica imantada que atraiga en el seno de la sociedad a sectores diversos (Omar Bojos)"

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Sebastián Chirino (35, secretario técnico PJ Rawson, San Juan):

¿Cómo es en la provincia la relación entre un peronismo clásico y el kirchnerismo?

Existen matices en las formas de comprender y aplicar peronismo en San Juan que, como antecedente, se remontan a la interna nacional Menem-Cafiero. Digo esto porque la mayor parte de la dirigencia peronista con poder de decisión, es hija de esa amplitud difusa y del devenir del peronismo sin Perón.

Yo me sumo a militar en el 2003 y desde ahí estuvo muy marcada la identificación con Néstor, cuestión que era recíproca con el respeto de Nación por las construcciones locales. El peronismo sanjuanino con fuerte liderazgo del Flaco Gioja, también tenía líneas internas con nostalgia por los ‘90, esto permeaba la práctica y estilo de algunos intendentes, funcionarios o referentes, sin distinción de edad.

Con la llegada de Cristina, si bien muchos le adjudicaron la responsabilidad de intervenir con las “orgas” nacionales (La Cámpora, Kolina, Evita, etc.), estas contenían una profunda trayectoria de reivindicaciones, latentes en dirigentes de las periferias del peronismo local, y que germinaba en la juventud. Sin embargo, esta alternativa de construcción, en San Juan tuvo efectos dispares en formación y organización. A mi entender incidió por un lado la imposición de referentes desde Nación sin correlato local; y por otro lado la capacidad de conducción de José Luis Gioja (fiel a su estilo) para contener a todas las expresiones.

"Yo me sumo a militar en el 2003 y desde ahí estuvo muy marcada la identificación con Néstor, cuestión que era recíproca con el respeto de Nación por las construcciones locales (Sebastián Chirino)"

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Con Uñac esta discusión sobre la identidad del peronismo, aunque en susurros, se da en la espera de los actos, los pasillos de oficinas públicas, pero sin eco hacia adentro del partido, algo que también evidencia las debilidades de los procesos anteriores del peronismo-kirchnerismo. Es cierto que el peronismo local es una locomotora de realizaciones con fuerte eco en las urnas, pero estos números electorales soslayan interrogantes sobre qué rol cumple la militancia, y si se puede llegar a prescindir de ella, o peor aún, que la propia militancia acepte con cierta comodidad la disciplina partidaria sustentada en un “neoperonismo”.

AbrazoOpositor

Santiago Costa (32, militante peronista, Chubut):

¿Qué relación tiene el peronismo de tu provincia con el macrismo?

El peronismo que se expresa en el PJ-FpV tiene una relación de resistencia frontal. Puede apreciarse en el comportamiento de sus dos diputados nacionales (siendo uno, Santiago Igón, de La Cámpora) y sus dos senadores (de elevado perfil y muy activos). Reconoce el liderazgo de Cristina, pero son los famosos “sin tierra”, los perdedores electorales.

Salvo Carlos Linares, intendente de Comodoro Rivadavia, que por otro lado está golpeado por la crisis petrolera y la inundación que destruyó gran parte de la ciudad. Habrá que ver cómo se reconfigura la relación del macrismo con Comodoro, pensando la reconstrucción de la ciudad como oportunidad de capitalización política y electoral. Comodoro es a Chubut -en términos económicos y electorales- lo que Matanza a PBA y Buenos Aires a Nación: el pujante y prepotente cuarenta por ciento que junta al resto contra sí.

El peronismo dasnevista la pasa mal en sus contradicciones porque Das Neves debió gobernar y eso implica transacciones con Nación, más en el contexto de una provincia sobre endeudada y sin el tercio de sus ingresos que corresponde al petróleo. Eso acentúa su componente conservador por sobre el popular cuando busca coincidir con Nación, que contrapesa con un discurso brutalmente federalista y pro trabajadores cuando debe “golpear para negociar”. A los representantes locales del macrismo se los ningunea, salvo al intendente de Esquel.

"Comodoro es a Chubut -en términos económicos y electorales- lo que Matanza a PBA y Buenos Aires a Nación: el pujante y prepotente cuarenta por ciento que junta al resto contra sí (Santiago Costa)"

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Rodrigo Vera (35, diputado provincial PJ, Formosa):

¿Cómo creés que se puede reconstruir un proyecto nacional, que recupere la heterogeneidad o la complejidad que años atrás se pudo combinar? ¿Compartís que eso se ha perdido?

No comparto que se haya perdido la heterogeneidad y la complejidad del peronismo, que sigue tan diverso y complejo como lo fue desde su nacimiento. A su vez tampoco puede decirse que se haya perdido un “proyecto nacional” porque Perón ya lo dejó explicitado en el ideario que nos legó, y que incluso formuló detalladamente en su Modelo Argentino para el Proyecto Nacional.

Lo que sí pienso que ocurre es que carecemos de una propuesta actualizada de ese proyecto para presentarlo en este tiempo histórico, que a su vez responde al imperativo de la “actualización doctrinaria” que Perón legó a todos los dirigentes peronistas de la posteridad. Y esa formulación y propuesta de un proyecto nacional actualizado se complica en tanto no tengamos un espacio consolidado y un liderazgo nacional claro, como ocurre en estos momentos.

No obstante ello, lo primero que debemos discutir no son nombres propios sino la reconstrucción del movimiento nacional y popular, cuyo primer paso debería ser la unificación de posiciones comunes frente a políticas que resulten perjudiciales para el pueblo trabajador y las provincias. Luego avanzar en la formulación de un proyecto de país actualizado, federal e inclusivo, que contemple las demandas propias de este tiempo y una proyección a futuro en base nuestros principios fundamentales. Y recién en último lugar, hablar de nombres propios o eventuales internas para definirlos. Alterar el orden de este proceso solo implicaría impedir o retrasar la reconstrucción de nuestro movimiento. Y esa es justamente la estrategia que usan nuestros adversarios al instalar nombres de supuestos “nuevos conductores” del peronismo desde los medios de comunicación.

"Lo que sí pienso que ocurre es que carecemos de una propuesta actualizada de ese proyecto para presentarlo en este tiempo histórico, que a su vez responde al imperativo de la 'actualización doctrinaria' que Perón legó a todos los dirigentes peronistas (Rodrigo Vera)"

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El camino de la reconstrucción parece difícil pero la respuesta está en nuestro ADN peronista: unidad, organización y solidaridad. Quizás en lugar de buscar respuestas en sofisticaciones rebuscadas, solo haya que volver a las raíces, a las fuentes de un movimiento que nació para ser revolucionario o no ser nada.

CFK2

Cecilia Argüello (32, JP, concejal de Merlo, PBA):

¿A quiénes representa el peronismo en la provincia de Buenos Aires?

El peronismo representa a diversos sectores sociales, productores, trabajadores, jóvenes, mujeres, clases medias, campesinos, desocupados, amas de casa, estudiantes y a mucha gente que no la está pasando bien. Luego de las elecciones del 22 de octubre  esto quedó demostrado con 3 millones y medio de votos que el peronismo de la Provincia de Buenos Aires representa a todos esos sectores que sufren las políticas de ajuste que viene implementando el gobierno de Macri. Sin ir más lejos, el peronismo se expresó en tres propuestas, ahora hay que conglomerar a todas ellas que si confluyen suman un 54% del total de los votos. Es una buena base para poder encaminarnos todos a la necesaria unidad.

Constanza Bossio (26, JUP, CABA):

¿Hay peronismo sin kirchnerismo o kirchnerismo sin peronismo? ¿Hay clases medias progresistas (k) no peronistas?

Peronismo sin kirchnerismo ya hubo, y el kirchnerismo es una expresión dentro de las tantas en el movimiento. Los desprendimientos de líneas internas, si uno lo piensa a nivel electoral, lo único que hacen es confirmarlos como expresión de un sector, y yo creo que el justicialismo siempre aspiró a representar a la mayoría de la sociedad.

Es difícil, pero hay que generar el marco en el que todos los espacios del peronismo se sientan contenidos y entender que el desafío de la unidad no es alcanzarla con el que piensa igual o similar a vos, sino con el que piensa distinto. Para lograrlo, todos tenemos que ceder un poco.

A nosotros nos pasó y nos pasa en el frente universitario. En su momento cuando La Cámpora se fue en el 2012, su planteo era que nuestro candidato a secretario general de la FUA no fuese sciolista y cuando eso ya estaba saldado -iba a ser un compañero de otro espacio- se fueron porque querían encabezar ellos sin ningún argumento ni político ni de cantidad de votos (representaban 11 delegados contra 240 de la JUP). Era porque sí. Hay sectores kirchneristas que después volvieron y que siguen formando parte de la JUP, porque damos la discusión y construimos la unidad estableciendo ejes comunes que nos permiten avanzar tanto en la política universitaria como también a cada compañero en su región a nivel territorial.

"Peronismo sin kirchnerismo ya hubo, y el kirchnerismo es una expresión dentro de las tantas en el movimiento (Constanza Bossio)"

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Diferencias tenemos, pero no nos focalizamos en eso a la hora de construir porque entendemos que hay algo que supera la mezquindad de nuestros gustos personales o sectoriales, algo que va más allá. Y no me refiero a un adversario político. No nos aglutina el espanto a los sectores reaccionarios y conservadores de la universidad, aunque lo tengamos. Nos unen puntos que creemos elementales para un proyecto de universidad y de país.

PichettoBossio

Paula Lambertini (37, militante peronsita, La Plata, PBA):

¿Cómo es en la provincia la relación entre un peronismo clásico y el kirchnerismo?

Creo que la existencia de estas dos corrientes es producto una crisis dirigencial que se cristalizó en las elecciones pasadas y tuvo como resultado la formulación de liderazgos parciales. Pasadas las elecciones, creo que hay que poner en cuestión esta idea de que existen únicamente dos corrientes, porque pone el énfasis en las divisiones de superestructuras políticas preexistentes, en la dirigencia. Entonces corremos el riesgo de pensar que la resolución de la crisis de representación en la que estamos inmersos, tiene que ver con un alineamiento, u otro, y esperar que las circunstancias o el desgaste de este modelo permita ser alternativa; o con la combinación de ambos en algún mecanismo de “unidad” (PASO, PJ); o buscamos al tapado- que aún no está en el escenario político- capaz de sintetizar ambos espacios políticos. Y puede ser que alguno de estos elementos, sean importantes para tener perspectiva de futuro, pero el problema de la crisis de representación es un tanto más complejo que esto.

En principio, estas dos corrientes no hacen alusión a otras experiencias que inciden en la realidad y son centrales para pensar en la reconstrucción del peronismo que quedan, muchas veces por fuera, del análisis y por lo tanto de la capacidad de generar estrategias de acumulación política y social más amplias y heterogéneas. Me animaría a decir que existen muchos peronismos, y en ese universo se expresan intereses muy diversos. Por ejemplo, dónde estaría la CGT en esta caracterización. Algunos me responderían en el peronismo clásico. Yo creo que las estructuras sociales están repensando los modos de representación y de articulación en función de los problemas de esta etapa, con mayor urgencia que las estructuras políticas porque deben responder a la agenda que impone el Gobierno y las demandas del sector que representan.

"Pasadas las elecciones, creo que hay que poner en cuestión esta idea de que existen únicamente dos corrientes, porque pone el énfasis en las divisiones de superestructuras políticas preexistentes, en la dirigencia (Paula Lambertini)"

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Nancy González (56, senadora nacional, Chubut):

¿Existe en la provincia alguna fragmentación que separe en distintas corrientes al peronismo clásico del kirchnerismo?

Sin dudas, en nuestra provincia el peronismo se encuentra sumamente fragmentado. Nos encontramos con el “peronismo clásico”, con el kirchnerismo más duro (si entendemos este como parte del peronismo), y un sector que se encuentra actualmente alineado a un partido provincial que encabezó el fallecido gobernador de Chubut.

Hay corrientes políticas dentro de la provincia que tienen la virtud de arrogarse la representación genuina del kirchnerismo, como si estuvieran antes del nacimiento del mismo, como si el kirchnerismo fuera una corriente política separada del peronismo. No nos olvidemos que el ex presidente Néstor Kirchner y CFK vienen del movimiento nacional cuyo creador fue el General Perón y la Compañera Evita. Además, es importante recordar las palabras que dijo el compañero Néstor Kirchner y que replicó la ex presidenta Cristina Fernández “somos peronistas, nos llaman kirchneristas para bajarnos el precio”.


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