26 / 09 | Mundo

VOTO LATINO: EL MURO QUE AMENAZA CON DETENER A TRUMP

Aurelio Tomas @auretomas Periodista. Corresponsal para Panama en USA


En la avenida costera Ocean Drive de South Beach uno de los acentos latinos más escuchados es el argentino. El trago más vendiado en los locales es un margarita de medio litro al que le clavan dos cervezas que rellenan el recipiente a medida que se termina el trago. A toda hora circulan autos de lujo descapotables. Mustang, Dodge, Pontiac y alguna Lamborghini. Son casi todos alquilados, para dar la vuelta al perro, con la música latina a todo volúmen.

Cuando el sol comienza a posarse sobre el otro extremo de la isla, un grupo de entusiastas militantes de Donald Trump circula en una camioneta con banderas que llevan la consigna “Hacer América Grande Otra Vez” y otras con las rayas multicolor que identifican al movimiento en favor de los derechos de los gay. “Hillary es deshonesta, no confiable, expande el odio, es una puta del establishment y una ?erra (sic)”, reza un cartel con el que invitan a sacarse una foto a los transeúntes. Entre los trumpistas de Ocean Drive hay latinos y negros.

El grupo desafía la imagen de blancos racistas como el único sostén del candidato del Viejo Gran Partido (GOP, por sus siglas en inglés). Su esfuerzo es importante, porque Trump no ha hecho el más mínimo intento de ganar el voto latino. De hecho, es el primer candidato presidencial en años que no ha invertido en un sólo anuncio en español ni envía a la prensa copias de sus discursos traducidos.


“En Florida el tema de la inmigración no es tan prioritario como en otros estados para los hispanos y Hillary Clinton está mostrando una performance más baja comparada con la que tenía Obama en la campaña de 2012”, explica el consultor Fernando Amandi. Junto con su socio Sergio Bendixen son el estudio de opinión pública líder en temas latinos y han trabajado en las campañas de Barack Obama, John Kerry y otros demócratas. También son los consultores extranjeros del diputado Sergio Massa.

Según una encuesta de su estudio, Clinton gana entre los latinos en cuatro estados clave: 68% a 18% en Arizona, 62% a 17% en Colorado, 65% a 19 en Nevada y 53% a 29% en Florida; la ex secretaria de Estado tiene 7 puntos porcentuales menos frente al 60% que se inclinó por Obama hace cuatro años en este último distrito.

 

Amandi cree, a pesar de las señales de alerta, que la candidata Demócrata se impondrá y el estado de las naranjas y Disneylandia se orientará en su favor. “Y sin Florida Trump no puede ganar”, sentencia el consultor desde sus oficinas que están a pocas cuadras de Little Havana.

Florida es el que más electores ofrece (29) entre los 10 estados conocidos como “swing” -o, más cerca del uso español, swingers- porque cambian de color en cada elección. Son los que definen quién alcanza los 270 apoyos en el colegio electoral que define el nombre del presidente de los Estados Unidos. Más allá del resultado de esta elección, Amandi sostiene en base a las proyecciones demográficas que en el 2020 el voto latino será pivotal en unos veinte estados. También anticipa que el crecimiento de la comunidad latina puede convertir a estados que hoy tienen un color definido en estados swingers.

Florida es también el único estado donde los mexicanos son minoría en la comunidad latina. Es el distrito con importante población hispana que no tiene frontera con México. Allí no llegará el gran muro de Donald Trump. Antes bien, muchos esperan que una barrera de votos hispanos se convierta en el mayor escollo para el candidato republicano.

"Sin Florida Trump no puede ganar"

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Sin embargo, el magnate inmobiliario también tiene aliados. Hay una fuerte presencia cubana anticastrista que no se interesa por las leyes inmigratorias, ya que por la ley conocida como “pies mojados” los cubanos que llegan a EE.UU. tienen derecho de asilo. La política de acercamiento al régimen castrista de Obama no ayuda a Clinton en este estado clave. Tampoco entran en este debate los numerosos puertorriqueños, ya que ellos son ciudadanos norteamericanos.

Trum Miami

La clave estará en la disputa entre distintos sectores de la comunidad hispana. El núcleo duro de inmigración cubana, de edad más avanzada, es fuertemente anticastrista y republicano. Los puertorriqueños, tanto aquí como en los sectores del estado de Nueva York donde son fuertes, votan predominantemente a los demócratas. El sector que desempatará serán los votantes más jóvenes cubanos, no tan pegados al anticastrismo, y los nuevos inmigrantes de otras regiones, muchos de ellos sudamericanos. “Desde la última elección, hay 500 mil nuevos electores latinos, con un origen mucho más diverso donde destaca como procedencia Venezuela”, indica Amandi.

Un actor clave en la definición de los votos latinos es el canal Univisión. Desde sus nuevos estudios en el barrio Durel, lideran la cruzada en los medios a favor de la inmigración y, consecuentemente, contraria a Trump. Su presentador estrella, Jorge Ramos, protagonizó un incidente en una conferencia de prensa donde fue echado por la seguridad del candidato republicano cuando lo cuestionaba por su proyecto de construir un muro y expulsar a 11 millones de sin papeles.

"el crecimiento de la comunidad latina puede convertir a estados que hoy tienen un color definido en estados swingers."

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Aunque no le gusta el mote, Enrique Acevedo es el discípulo y heredero de Ramos en la cadena de noticias latina más importante de EE.UU. Distintos medios han cuestionado la posición de Univisión en la elección. En este país, el “balance” y el “no partidismo” de la información es un valor sacrosanto.

“Nos han acusado de no ser justos, pero nosotros hemos visto esto antes, cómo la libertad de expresión no se respeta y hemos visto qué pasa cuando algo así llega al poder; tal vez nuestros colegas no lo han visto o piensan que no puede ocurrir acá. Pero si Trump fuera un líder en cualquier otro país, la prensa norteamericana sería mucho más dura”, explica Acevedo.

Y agrega: “Nosotros fuimos los primeros en plantarnos, ahora la mayoría de los medios están haciendo lo mismo, espero que también sepan disculparse por lo que dijeron sobre nosotros”. Algo de razón tiene Acevedo. Esta semana, el New York Times decidió que es correcto calificar a Trump como mentiroso, incluso en la sección de información. Más allá de los debates de la prensa, la mayoría de los latinos, y la mayoría de los ciudadanos de este país, tendrá su mirada puesta en el primer debate, donde muchos esperan que Clinton lance dardos con sabor hispano contra Trump.

 

 


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