04 / 09 | Cultura, Política

NINGÚN NIÑO MUERE PARA CONVERTIRSE EN MEME

Lior Z lberman Investigador del CONICET (CEG/UNTREF), profesor titular de Sociología, Carrera de Diseño de Imagen y Sonido, FADU, UBA.


 

 

Entre el 2 y 3 de septiembre una imagen recorrió el mundo –las redes sociales y la prensa. Era la fotografía de un niño muerto. En la era de la “inundación de imágenes” (expresión típica de los estudios visuales que en este contexto de refugiados ahogados en el Mar Mediterráneo se vuelve trágica, irónica) rápidamente “conmovió” al mundo de una manera mucho más contundente que la del padre llorando en un bote (otra imagen que nos había “inundado”).

¿Por qué esta imagen se volvió símbolo y no otra? ¿Por ser un niño? Seguramente. Pero también intervino en esta operación el encuadre: un plano cerrado, el niño yaciente, su rostro oculto y la orilla del mar. Indeterminada, sin contexto ni código de lectura, la imagen se vuelve así, en verdad como toda fotografía, en una realidad blanca, es decir, su significación permanece enigmática a menos que formemos parte activa de la situación de enunciación de donde proviene la imagen. Los medios dieron con su nombre, Aylan Kurdi, y con fotos de su vida previa en la que se lo veía feliz.

¿Qué vemos en la imagen? O mejor dicho, ¿qué sabemos al observarla? Esta imagen contribuye a reavivar, una vez más, un debate que resurge recurrentemente cada vez que una imagen de este tipo obtiene cierta repercusión: ¿Recuerdan la foto del buitre y del niño desnutrido? ¿Recuerdan al fotógrafo y qué sucedió con él? ¿Recuerdan dónde había sido tomada la fotografía? ¿Recuerdan quién era el niño (o la niña)?


El debate es, una vez más, en torno la relación entre ver, saber y acción. Un debate que al calor de las redes sociales y la sobrecirculación de imágenes horrorosas se torna más urgente que nunca.

Como realidad blanca, como símbolo, ¿qué vemos? ¿Un niño muerto o dormido en la orilla del mar? ¿De qué es testimonio la foto? ¿Lo es? ¿Darle nombre al niño es darle una historia? ¿Acaso ahora sabemos más sobre el “problema de los migrantes” o de los “sin papeles” o de los “refugiados”? ¿Ahora vamos a poder nombrarlos?

La foto es “un flechazo al corazón” como un gran diario argentino editorializó. Además de reproducirla, de hacerla circular en las redes sociales (y con ello que la foto sea compartida por miles de millones –Facebook ya posee 1000 millones de usuarios conectados en el mundo–), también buscaron al padre para que llore ante las cámaras, para que cuente cómo se le escapó de sus manos, para que se “quiebre” ante los ojos del mundo.

Es verdad, un símbolo en ocasiones otorga mayor visibilidad (es el poder de la imagen); y esta imagen por un día –quizá por una semana– le dio mayor visibilidad a (incluso hizo decible) una cuestión política y social de larga data. ¿Pero es problema de un día? ¿Esto sucedió una vez?

La imagen difusa es poderosa porque podemos volcar en ella todos nuestros sentimientos y pensamientos. Esta imagen es todo ello y también una nueva advertencia a la circulación de imágenes en la era de la reproductividad digital: ¿cuánto más vemos, más sabemos? ¿Qué sabemos de la historia, qué conocemos? ¿Por qué, de qué, de quién estaba este niño escapando?

Aylan Kurdi yaciente en una playa. Primero, el horror: la imagen del horror nos asalta por sorpresa. Segundo, exclamamos una frase de indignación. Tercero, la foto es comentada por los medios. Cuarto, la foto “amenaza” a Europa y al mundo entero: concientiza. Quinto: la foto es versionada y homenajeada: es trending topic (un niño no muere para ser trending topic). Sexto, nos incomodamos: “basta de muertes en imágenes”. Séptimo, la imagen es elegida la foto del año. Octavo, la imagen desaparece de “actividad reciente” en Facebook: es reemplazada por la del gigoló de turno o algún meme (la imagen del niño podrá volverse meme). Noveno, la imagen se perderá en el basurero de la historia visual y con ello, su historia, su nombre.

¿Y nosotros qué haremos? ¿Un “Me gusta”?


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20 Comentarios

  • Ana says: 4 septiembre, 2015 at 14:17

    creo que la imagen es un símbolo…de qué? para cada uno algo distinto,de discriminación, del horror de las guerras, de la impotencia de no poder actuar inmediatamente, de la inocencia aniquilada, no se…cada uno sabrá, pero conmovió y mucho…claro que con el tiempo se borrará la imagen y aparecerá otra de las carteleras del momento…pero queda sellado un mensaje en nuestra conciencia que no se borrará nunca si fue una impronta verdadera y auténtica…si no fuera así seríamos seres estáticos que no evolucionamos o crecemos o cambiamos para mejor…creo profundamente en que somos seres que desplegamos nuestro ser con cada oportunidad que se nos presenta (cuando nos damos cuenta). Gracias por la oportunidad de opinar!
    Ana

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  • Mariela Eula says: 4 septiembre, 2015 at 17:50
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  • Rol says: 5 septiembre, 2015 at 00:18

    Te quedó bien el palabrerío, amigo.

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  • Jorge Guerrero says: 5 septiembre, 2015 at 03:43

    Una imagen te cuenta una historia sin una palabra, te engancha y desde ese punto reta tu inteligencia, te impacta y te empuja casi irracionalmente a investigar la serie de hechos que desembocaron en ese momento particular que presenciamos.
    ¿No es acaso así que se realizan la mayoría de los análisis sociales? partiendo por lo más evidente (consecuencias) para ir escarbando en ese complejo tejido que finalmente nos permitirá vislumbrar las posibles raíces de estas estructuras que sostienen ese tipo de situaciones.
    Más de algún joven que nunca habían leído un libro de Ernesto Guevara, tras la compra de una camiseta con la imagen de “Che”, por pura curiosidad llegó a empaparse de sus pensamientos y esto sin duda nos lleva a imaginar las consecuencias que puede tener.
    Cualquier fotografía icónica puede y de hecho son absorbidas por el sistema en su propio beneficio, y las que no lo sean serán enterradas en la tormenta de imágenes (muchas veces morbosas) y entretención disfrazada de información a las que nos tienen tan acostumbrados. Lo que no se puede enterrar es esa idea poderosa que ha quedado grabada en tu mente.
    Una imagen al igual que la historia que cuenta no pueden morir, pero una imagen si puede crear un fin a la historia de otra. Esta es una herramienta que el sistema utiliza muy inteligentemente para tratar de borrar ideas.
    El meme en cambio permite mostrar una realidad ampliada desde la perspectiva del autor, sin importar su edad, género o etnia, es una expresión muchas veces artística y en ocasiones pueden alcanzar el nivel de verdaderas catarsis que cibernéticamente tocan en lo más profundo a miles o millones de personas.
    En ese sentido ¿ayuda al sistema o no el criticar la publicación de imágenes ficticias que nos quieren mostrar la forma en que una realidad recientemente conocida me ha afectado?
    ¿Cómo saber si somos cómplices de este sistema que nos insensibiliza y que aprovecha al máximo el consumo del escándalo para luego volver a ahogar la realidad con otras banalidades o escándalos?
    Hay imágenes que desde el inicio se saben contraproducentes al estado de las cosas y son ocultadas inmediatamente. Tal fue el caso de las fotografías que provocaron el presente artículo y que debido a la presión mundial fueron finalmente seleccionas y publicadas por los grandes medios.
    ¿Podemos evitar que nuestras publicaciones sean consideradas inapropiadas por otros sin que estas personas lleguen a analizar por qué las clasifican de esa manera?
    Eso sí, estamos de acuerdo en que nadie muere para ser un Meme especialmente una criatura inocente.
    En lo personal creo que una imagen si puede generar en primer lugar reflexión y eventualmente en consecuencia compromisos personales, sin embargo la conciencia personal que se modifica de acuerdo al intercambio y comparación de ideas (que nos podrían llegar en forma de imágenes) se convierte en el filtro que evitará que nos convirtamos en promotores del morbo y consumo del amarillismo.

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  • Mingo Franco says: 5 septiembre, 2015 at 09:43

    Creo que el articulo en si es un reflejo de lo que ES NORMAL en ocurrencia como secuencia lógica de hechos en grupos humanos. Pero, ¿¿no vale pensar en que esa imagen que sensibiliza a gran parte del planeta por 1 día o una semana en general, cambia a unos pocos, los vuelve mas solidarios y si bien no se consigue una solución de fondo, por lo menos puede salvar unas pocas vidas???…..Una vida vale mucho. De hecho algunos países como Argentina, Uruguay, España abrieron sus fronteras, con cierras condiciones pero pueden salvar muchas vidas.

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  • Ana says: 5 septiembre, 2015 at 10:15

    Habría que preguntarse no para que muere sino por qué muere un niño Tendremos que hacer desde donde estamos la contra corriente. Unos lo harán desde el diálogo, la educación, restablecer los vínculos, aclarar ideas, saber para que estamos y hacia donde vamos, otros con otros medios quizás más violentos también querrán intervenir… Trabajemos por la concientización de buscar un cambio hacia un mundo más humano.-

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  • Mariela says: 5 septiembre, 2015 at 12:42

    Tal cual, es otro modo de hacer “cholulismo”!

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  • alfredo says: 5 septiembre, 2015 at 19:32

    No es la foto en si; es su entorno y su momento histórico, la imagen sola es para la libre interpretación del espectro de sentimientos de cada uno de nosotros. Y como toda imagen, frase o concepto, serán olvidados y reemplazados por el momento circunstancial de turno. La memoria es muy frágil y acomodaticia a lo que queremos recordar; ojalá no se pierda este fragmento de la historia y sirva para el futuro de la humanidad que a este ritmo, es mañana.

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  • ester frigerio says: 5 septiembre, 2015 at 21:09

    Lior Zylberman qué haría ?

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  • Leticia says: 6 septiembre, 2015 at 06:27

    Es posible que las personas sintamos más empatía y por ende esto haga una llamada a la acción, con una imagen de quienes, a nuestro entender, son los mayores desvalidos en la escala humana, es decir niñ@s. A LOS NIÑOS HAY QUE PROTEGERLOS, es lo que nuestras conciencias nos dice. Antes teníamos que salir con pancartas a pedir lo que creíamos debían hacer nuestros gobernantes para frenar esto, ahora nuestras pancartas se cuelgan en las redes sociales y se comparten mundialmente. La presión social es mayor ahora con las RRSS que antes con las pancartas. En el caso de esta imagen ha hecho que en menos días que tenían previsto los estados europeos abrieran fronteras para los refugiados sirios y afganos.

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  • huertaorganicammch says: 6 septiembre, 2015 at 22:07

    Yo he sido mas honesta con la imagen,creo.Este teextonoinforma,no calificay no ha lugar. Quecada uno se haga cargo de lo que le significa.

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  • Carolina says: 7 septiembre, 2015 at 12:06

    Es mejor ser trending topic que desaparecer sin dejar ningún rastro. Al menos la gente supo que ese niñito existió y hay algunos que se están moviendo, por lo menos en Europa la atención finalmente está dirigida al tema, y la foto compartida un millón de veces en Facebook tal vez ayudó en algo. Sin embargo, usar la foto para escribir un artículo y montarse en la ola del trending no te hace mejor que los demás, no estás aportando absolutamente nada, es un comentario absolutamente superficial y sin ningún tipo de investigación o conclusión. Si no eres parte de la solución, eres parte del problema.

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  • Marleny Vásquez Fernández says: 7 septiembre, 2015 at 12:38

    ante esa imagen que tantos en la red le dieron ME GUSTA, otro error craso de este face con sus tres palabras: ME GUSTA, COMENTAR Y OPINAR, a quien putas le GUSTA una imagen de un ser muerto? a mi no, me indigna todo esos MEMES sobre el dolor, el despojo, el sufrimiento humano por parte de los imperios y como dice el profe autor de este cierto articulo: NO SABEMOS LA VERDADERA HISTORIA DE LOS REFUGIADOS, DE LOS INMIGRANTES, solo el amarillismo para que todos los imbéciles e incautos del planeta se pronuncien pero no con objetividad sino con un cristo en la mano sobre el problema del mundo: LOS IMPERIOS Y EL PODER

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  • Sebas says: 7 septiembre, 2015 at 15:14

    Plantear la imagen como un disparador y sostenerlo en el tiempo. Ese, creo, es el desafío, acá, en europa, asia…

    Reply
  • campitopopular says: 7 septiembre, 2015 at 15:24

    Plantear la imagen como un disparador y sostenerlo en el tiempo. Ese, creo, es el desafío, acá, en europa, asia…

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  • ¿QUÉ ES UN REFUGIADO? | Panamá says: 7 septiembre, 2015 at 16:10

    […] XIX, la existencia de refugiados tiene lugar en la comunidad internacional. Sin embargo, hizo falta una foto para que el mundo vuelva a preocuparse por ellos. Entonces surge la pregunta básica y fundamental: […]

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  • Silvia Beatriz Nochetti says: 7 septiembre, 2015 at 20:08

    Probablemente ocurra todo eso, dejará de circular, nos acordaremos como la del niño y el buitre, difusamente, volveremos a nuestra realidad. Lo que pasará les pasará a los refugiados, el peso real de esa terrible circunstancia fotografiada, lo vivirán quienes han conseguido gracias a ello un lugar en otros países. Pero fundamentalmente habrá que ver que les pasa a los líderes del mundo no con la fotografía, sino con el género humano.Nuestro inconsciente está lleno de olvidos necesarios.

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  • Hilo Rojo says: 8 septiembre, 2015 at 09:57

    Lior, este artículo no refleja en nada lo que está pasando en todo el mundo a raíz de las fotos de los refugiados que intentan llegar a Europa. Hay miles de voluntarios en varios países ofreciendo sus casas, ayudando a los refugiados en las fronteras, en las estaciones de trenes, organizando manifestaciones para que sus gobiernos abran las fronteras. Hay hinchadas de fútbol desplegando banderas de bienvenida a los refugiados. Hay contramanifestaciones que expulsan a los grupos neonazis que van a repudiar a los refugiados.

    Si necesitás que te acerque la documentación fotográfica y fílmica que acredita esto que te digo, no tengo problema alguno. Y tal vez reveas esto que has escrito que a mi juicio es totalmente injusto y reñido con la realidad.

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  • Anny Benítez says: 9 septiembre, 2015 at 01:42

    Viejo postulado de la ética: no se debe estetizar el horror. Pero tampoco, décimo, se debe “hacer estilo”, como en este escrito, con la estetización del horror. Se cae, de ese modo, en el mismo error que se critica, y en el que yo misma acabo de caer.

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  • No destruirán la paz | Puchero says: 23 septiembre, 2015 at 16:14

    […] mediática que puede resultar despiadada, las imágenes de Penjweny son una respuesta poética a fotos como la del niño sirio muerto a la orilla del mar. Pucheronews eligió su serie fotográfica Sueños rosados (Pink Dreams) para reflexionar sobre el […]

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