14 / 09 | Política, Sociedad

LA PROMESA MOVIMENTISTA DE SCIOLI

Mucho se ha hablado sobre el apoyo de Cristina y La Cámpora a Daniel Scioli. Pero algo sobre lo que se ha indagado poco es porqué lo apoyan las organizaciones territoriales kirchneristas y por qué crecen los rumores y encuentros en pos de la unificación de la CGT.


Una pista a esta pregunta la expone Martín Rodríguez en su nota “Tinelli, Cristóbal López y Scioli o los límites del modelo” publica el 13 de septiembre en el sitio La Política On line. Allí, el autor sostiene que “se eligió a Scioli porque no se sabe cómo seguir”, en alusión al rumbo del proceso.

Aquí propongo una segunda pista para esa presenta: se eligió a Scioli porque es un político pragmático que no tendría reparos en restituirle poder a las organizaciones (territoriales y sindicales) en sus ámbitos de injerencia, posibilidad que les quitó CFK en su cruzada super-ideologizada a favor de los puros.

Scioli, en cambio, les promete eso que perdieron y que podrían recuperar: intervenir y diseñar políticas, las organizaciones territoriales en el Ministerio de Economía Popular, las sindicales en Trabajo y en problemas caros como el impuesto al trabajo, para lo cual ambas vienen trabajando desde hace tiempo. Una especie de reversión del proceso de suspensión de las mediaciones políticas ocurrido entre 2011 y 2015.


Scioli no dice, Scioli no promete, como bien le señalan sus opositores. Y es cierto, sólo dice que va a hacer lo que otros ya dijeron que hay que hacer. En esto se parece al Néstor de 2003 que ante la debilidad de origen de su gobierno por el escaso margen electoral convocó a aquellos que sabían que había que hacer con cada sector.

Massa, otra versión dentro del peronismo, se posiciona desde un lugar distinto: dice tener los equipos técnicos preparados para resolver los problemas nacionales. Al mismo tiempo, se muestra agresivo frente a las organizaciones que crecieron a lo largo del proceso kirchnerista. Primero fue contra La Cámpora –en una chicana que hasta podía despertar simpatías en algunos sectores relegados al interior del kirchnerismo–; y recientemente fue contra Milagro Sala haciéndose eco de las acusaciones del dirigente radical Gerardo Morales, luego del confuso asesinato del militante Ariel Velázquez. De visita en Jujuy, prometió “terminar con las extorsiones de Milagro Sala”, a lo que agregó textualmente: “Vamos a sacar del medio a los parásitos como Milagro Sala que se roban parte de sus planes sociales”. Estas palabras no parecen sólo restringirse al caso de Sala, o su organización la Tupac Amaru, sino a todas aquellas que hicieron de polea o representantes de los sectores populares adonde el Estado no llega –y dudosamente lo haga en el corto plazo–.

En contraste, uno y otro no dicen cosas tan diferentes en materia económica, básicamente ambos proponen mantener un neodesarrollismo con límites de inclusión social, pero sí dicen cosas diferentes respecto de la relación que el futuro gobierno tendrá con el nutrido espacio multiorganizacional que el kirchnerismo deja. Este es el factor decisivo que explica el apoyo de organizaciones territoriales que a priori están a una distancia ideológica considerable de Scioli. El sapo que hay que tragarse queda neutralizado con la promesa de reinstaurar un movimentismo renovado. Más parecido al del primer gobierno de Néstor que al del peronismo clásico, pero al fin de cuentas uno que deja espacio para la acumulación política de organizaciones que carecen de representación institucional. Probablemente para los movimientos sociales, uno de los aprendizajes de este ciclo sea que con la claridad ideológica no alcanza, que se necesita tener claridad en cómo procesar políticamente los problemas públicos y a quiénes se consideran imprescindibles para dicha tarea.


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2 Comentarios

  • juan says: 15 septiembre, 2015 at 17:40

    Flojísima y errada la nota. No se si la onda es jugar al intelectual, al comentarista político, pero es demasiado evidente que hay una concepcion fundamentalmente testimonial de la política, que impide ver o sentir las razones que hacen que, diera o no diera nada Scioli a estas organizaciones, por puro peronismo nomas, porque las masas no hacemos estas disquisiciones ideologicas ni hablamos sobre “neodesarrollismo” y ese tipo de palabras, que vamos a votar y a militar por el candidato del frente para la victoria, así sea un marciano o la encarnación del mismísimo diablo en la tierra.

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    • Ana Natalucci says: 22 septiembre, 2015 at 11:33

      Hola Juan, no sé a que aludis con las masas ni con quien te referencias vos. Yo no tengo una mirada tan despreciativa de las organizaciones como la que vos haces evidente con tus comentarios, ni creo que voten cualquier cosa que les pongan adelante. Creo que las organizaciones, sus dirigentes y militantes, toman decisiones en virtud de sus propios proyectos. Si algunos de ustedes quieren pensar que lo votan a Scioli porque es el candidato del proyecto puede ser que sea de un sector, pero no todos dicen lo mismo. Basta nomas con hablar con algunas organizaciones. Saludos

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