08 / 11 | Mundo, Política

LA DEMOCRACIA EN AMÉRICA

Todos hablan de Hillary y Trump. Pero no son los únicos personajes del 8N. En distintos Estados, hombres y mujeres de diverso pelaje lograron su nominación. Socialistas, pastores, militares, amantes de Dios, cuidadores de felinos y veteranos de guerra están dispuestos a todo para garantizar eso que se llama democracia. Estos son “los otros candidatos”.
Mariano Schuster @schusmariano Jefe de redacción de La Vanguardia. Editor en Nueva Sociedad.

Me figuro que yo habría amado la libertad en todos los tiempos, pero en los que nos hallamos me inclino a adorarla. Estoy, además, convencido de que todos los que en nuestro siglo intenten apoyar la libertad en el privilegio y en la aristocracia, tendrán poco éxito. (…)

Nada puede concebirse tan pequeño, tan oscuro, tan lleno de miserables intereses y tan antipoético, en una palabra, como la vida de un hombre en los Estados Unidos; pero entre los pensamientos que lo dirigen se encuentra uno lleno de poesía y puede mirarse como el nervio oculto que da vigor a todo el resto.

Alexis de Tocqueville. La democracia en América.


 

Tienen propuestas para cambiar la vida de los ciudadanos. Están decididos a demostrar que ellos también compiten. No les importa Hillary. Tampoco Donald Trump. Solo están ahí por su país, por su vocación, sus ideales o sus ganas de figurar. Jill Stein, la candidata del Partido Verde, les resulta demasiado exitosa. Gary Johnson, el libertario que garantiza las posiciones puras del Tea Party, es para ellos apenas un apéndice en esta elección. Ellos levantan el puño, gritan, patean tachos de basura, tirotean ciervos o lanzan incendiarias propuestas religiosas. Son auténticos y decididos. Son los candidatos de la gente que la gente no elige.

Están en todos los rincones del país. Y luchan por hacerse un lugar. La mayoría compite solo en uno o dos estados. Y sus ideas son tan disimiles, poéticas o extravagantes que apenas son escuchadas.

"El candidato Santa Claus propone espíritu navideño todo el año. Jerry White alza la bandera de Trotsky y Jim Hedges pide volver a la Ley Seca."

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Soy el candidato que ama el mes de Diciembre. Es el mes de la navidad y yo nací ese día, hace ya 66 años. Mi propuesta es sencilla: quiero un país donde se respete a todos pero donde se cumplan las obligaciones. – dice Andrew Adkins, un mecánico barbudo disfrazado de Papa Noel.

Este candidato de Louisville, está decidido: va a demostrar que Santa Claus puede llegar a los corazones de América. Soy como un Donald Trump de espíritu demócrata – afirma, mientras invita a ver sus propuestas en su página web http://www.votesanta2016.com. Puesto a prometer, promete de todo: simplificar los procesos de gobierno, reducir el déficit y equilibrar el presupuesto. Voy a ser un presidente de los Estados Unidos común. Por eso he hecho mi lista de héroes y antihéroes: En la primera están Sam Walton (el creador de Walmart), Taylor Swift, Jimmy Carter y Rand Paul. En la segunda están Barack Hussein Obama II, Burguer King y Bill Clinton.. Su proyecto es claro: Imponer el espíritu navideño en todas las casas de América.

Andrew Adkins

Jerry White no se viste de Papa Noel pero también tiene espíritu rojo. Sé que no voy a ganar pero estoy aquí instalando una idea. La verdadera idea del socialismo – dice el candidato a presidente por el Socialist Equality Party. Con su barba chiva, está dispuesto a llevar a lo más alto los ideales de León Trotsky. En la World Socialist Web Site (www.wsws.com) cuelga sus videos y sus posiciones. Los trabajadores de los Estados Unidos están siendo explotados y nadie trabaja por ellos. Nosotros estamos aquí para asegurar que se respete su vida.- dice con el puño en alto.

Jerry White

Jim Hedges toma la posta por la prohibición. No está dispuesto a que los Estados Unidos sigan viviendo la deriva pecaminosa que los conduce al consumo desenfrenado de bebidas alcohólicas. Con su calva y su mirada penetrante, tiene un mensaje para dar a los ciudadanos del gran país del norte: Acabaremos con la venta de alcohol en el país. El hombre sabe que sus chances son escasas pero no escapa a su vocación de verdad: Queremos demostrar que la época de la Ley Seca fue mejor. Creemos que nuestra voz merece ser escuchada.

Jim Hedges

Mimi Soltysik tiene 30 años. Cualquiera que lo vea, percibirá en su rostro el inconfundible sello de aquel monólogo de Woody Allen al comienzo de Annie Hall. Un día se transformará en uno de esos hombres que van por los bares con una bolsa de comida, gritando sobre socialismo. En realidad, es lo que ya hace ahora. Como candidato del Socialist Party, vocifera contra Wall Street y el mercado. Soy un candidato auténticamente socialista, no como Bernie Sanders (el candidato socialdemócrata que compitió en las primarias con Hillary Clinton). Para Mimi El capitalismo es un cáncer y no podes curar un cáncer con paños calientes. Hay que hacer una verdadera revolución. Soltysik, que muestra su cuerpo tatuado con hoces y martillos, encontró en el socialismo una vía de solución individual que, ahora, añora colectiva. Solía tocar en un grupo de rock. Las drogas destruyeron mi salud. La vida pasa muy rápido y me gustaría emplear la energía que me queda en atacar el tumor capitalista. Aunque espera que alguien lo vote mañana, dice que la verdadera batalla no será el 8N: El día de las elecciones no es realmente importante. Hay que construir la revolución a diario.

Mimi Stolsyk

Joe “Exotic” Maldonado apenas sabe de socialismo. Él no está para otra cosa que para exhibir su delirio y demostrar su escasa cantidad de seguidores. Desde las aventadas tierras de Wynnewood, Oklahoma, exhibe su pelo bicolor rubio y negro, y hace sorprendentes declaraciones con una muletas en la mano: Soy un gay orgulloso y apoyo la tenencia de armas. Joe Exotic (cuyo verdadero nombre es Joe Schreibvogel)  es importador de felinos y tiene su propio zoológico: el Parque de Animales Exóticos de Wynnewood. Aunque ha estado en el punto de mira de organizaciones animalistas, no está dispuesto a abandonar su trabajo. Sus fotos con pumas y tigres del África lo vuelven uno de los personajes más bizarros de la elección. Además despunta como músico. Cuando le preguntan por sus propuestas, no tiene pelos en la lengua. Quiere volver a un sistema roosveltiano de seguridad social, generar una salud pública como la canadiense, promover el derecho al aborto, retirarse de la lucha antiterrorista al mismo tiempo que recortar los gastos del Estado y luchar contra las regulaciones a los empresarios. Es el tigre de la elección.

Joe Exotic

Mr. Rod Silva, tampoco se queda atrás en su vocación transformadora de los Estados Unidos. Al frente del Nutrition Party ha definido a los dos grandes enemigos de la patria del Tio Sam: el colesterol y la obesidad. Silva es claro: Propongo una vida más saludable. Los ciudadanos deben tener una dieta balanceada, rica en fibras y en la que no falte la atención permanente por la ingesta de líquido. Silva, que en 1995 creó la cadena de restaurantes saludables Muscle Maker Grill, cree que su propuesta es revolucionaria. Porque, en definitiva, parece más fácil hacer una ley para evitar la intromisión de Estados Unidos en otros países o luchar contra la tenencia de armas y las posturas de la Asociación Nacional del Rifle que sacarle a los ciudadanos las costillas de cerdo con salsa barbacoa. Su lema es una emulación del de Trump: Make America healthy again.

"Mimi Soltysik muestra su tatuaje con la hoz y el martillo, mientras Joe “Exotic” se saca fotos con un tigre y se declara “gay y a favor de la tenencia de armas”"

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Rod Silva

Dan Vacek solo tiene una preocupación. El porro. Con sus 55 años a cuestas, Vacek parece uno de esos hippies de los sesenta que lo mismo se manifestaban contra la guerra de Vietnam como corrían en pelotas por la vía pública. Para él y su partido Legal Marijuana Now fundado en 1998, las cosas están claras: La legalización de la marihuana es el principal objetivo. Conseguirlo sería revolucionario porque incluso mejoraría las relaciones exteriores –dice. Puesto a hablar de terrorismo, el candidato que lleva remeras batik, tampoco duda: Estados Unidos no debe intimidar a otros países. Hay que desbaratar la cultura del odio y la agresión.  Con su porrito entre los dientes, el cincuenton pelilargo se anima hasta a referirse a temas energéticos:  Debemos poner fin a nuestra dependencia del petróleo extranjero y apostar a  por la re-legalización del cannabis y la planta de cáñamo para la biomasa.

Dan Vacek

Aunque la de Estados Unidos es una democracia sólida, no faltan los monárquicos. Khadijah M. Jacob-Fambro, se hace llamar La Princesa. Con el Revolutionary Party, el sello que inventó para presentarse en California, pretende poner sobre la mesa temas de importancia: justicia racial, fin de la guerra contra las drogas, legalización del cannabis y políticas firmes contra la violencia de género. Sin embargo, esas no son sus propuestas más revolucionarias. Lo realmente importante es su pedido de reparaciones económicas para los descendientes de esclavos y la habilitación de los mismos a formar un país separado de los Estados Unidos. Nuestra princesa morena – que se inscribió en las elecciones bajo el lema Soy Dios -,  no ahorra sus alabanzas al Señor Jesucristo. Además, dice, tiene un buen motivo para presentarse a las elecciones y así lo dice; Yo, la princesa Khadijah, le dedico mi candidatura a las dos personas más importantes de mi vida: MIS HIJOS. Mi hijo, el príncipe y mi hija, la princesa. Ustedes son la razón por las que mamá lucha por respirar y mantenerse en pie. Son lo mejor que me ha pasado. Me enseñaron el AMOR INCONDICIONAL y por eso quiero dejarles un mundo mejor para vivir. Por eso a todos los niños de este país y del mundo les prometo: Un día mejor está viniendo! El sufrimiento que todos hemos experimentado pronto será cosa del pasado! Así gozaremos de alabar al Señor que está llegando!

M. Jacob-Fambro

Al señor David Limbaugh no le gustan ningunas de las opciones ganadoras: Quería votar por alguien pero no podía hacerlo ni por Donald Trump ni por Hillary Clinton. No quiero que ninguno sea mi presidente. Tampoco soy Libertario ni me gusta el Partido Verde. Así que pensé: mi única opción es votarme a mí mismo. Me siento más calificado para hacerlo que todos ellos. Limbaugh, un señor gordito de bigote blanco y anteojos Ray Ban a la antigua, nació y se crió en Huntsville, Alabama, pero se mudó con su mujer a Tennessee hace ya varias décadas. Según explica, tiene capacidad para la tarea presidencial porque ser presidente es hacer atención al cliente a gran escala y eso es lo que ha hecho toda su vida. En 1980 fui contratado por una pequeña empresa de informática, M&S Computing. En 1982, fui enviado a los Países Bajos con mi esposa y mi hijo pequeño. Tuvimos una hija  y, a los dos años y medio, volvimos a los Estados Unidos y me quedé en la industria CAD / CAM hasta 1992, cuando empecé a trabajar en el sector de la impresión / reprografía por 17 años. En definitiva: he estado involucrado en la atención al cliente y la ingeniería durante 30 años.afirma convencido de que esta gran historia de trabajo ingenieril le ayudará a sentarse en la White House.

David Limbaugh

Chris Keniston quiere brindar sus servicios al país. Y sus servicios se ofrecen a mano armada. Desde Colorado, se presenta como el candidato del Veterans Party. Antes de proclamar sus políticas, prefiere comentar aquello que combatirá con mano firme: Estoy contra la reforma sanitaria de Obama, contra las energías renovables y contra la discriminación positiva. Keniston, que nació en 1971 en la base Andrews de la Fuerza Aérea en Washington D.C, forma parte de la tercera generación familiar en dedicar su vida al Ejército. Éste mecánico de aviones – algunos de los cuales combatieron en Irak y Kosovo –  que suele vestir uniformes militares mientras sonríe con su mirada asesina, se considera un patriota. Su plataforma es de la old school: Hay que aumentar el gasto militar para defendernos de nuestros enemigos y aumentar la seguridad en las fronteras. Su principal punto es la defensa de la Constitución. No toleraré actos anticonstitucionales de ningún tipo – afirma. Y el “no toleraré” suena a que sacará rápidamente un fusil justiciero. El águila guerrera de los Estados Unidos es su símbolo de campaña.

Veterans Party

Ante las declaraciones de gente como Keniston, la afro-americana neoyorquina Monica Moorhead no haría más que llorar y gritar. Representa al Workers Party of the World (Partido de los Trabajadores del Mundo) y hace gala de su internacionalismo proletario que, hasta ahora, parece no haber prendido demasiado entre los proletarios yankees. Monica fue militante del Black Panther Party y escribió libros sobre feminismo y marxismo. Aunque apoyó otras candidaturas de corte más rosado en elecciones anteriores, ahora dedica su vida a la izquierda dura. Su partido se define como maoísta y levanta también su apoyo al Camarada Kim Jong Un, el dictadorzuelo juche de Corea del Norte. Usamos esta arena electoral burguesa para demostrar que hay alternativas – dice Mónica, quien, como otros candidatos de la izquierda, se distancia de Bernie Sanders, a quien considera similar a Podemos y Syriza. Ellos son una respuesta a la crisis capitalista pero no son verdaderas opciones para los revolucionarios del mundo. La propuesta de Mrs. Morhead, tiene cuatro puntos esenciales: Abolir el capitalismo, Desarmar a la policía, Luchar por una revolución socialista y Defender al movimiento Black Lives Matter.

Monica Moorhead

Los extremistas cristianos también cuentan con su líder. Es El candidato de Dios. Su nombre es Scott Copeland y se presenta por el Constitutional Party de Idaho. El hombre de pelo blanco y anteojos culo de botella, nació en 1963 en Mississippi pero, según consta en su biografía fue trasladado por Dios para vivir en Texas. Tiene dos hijos, trabaja de ingeniero y es un dedicado Ministro del Señor. Según su página web, Scott no es un político, pero cree firmemente que Dios ha llamado a los Estados Unidos de América para ser el líder en el mundo creado por el. Por eso está comprometido con la Palabra de Dios como guía de la vida. La Constitución, la Declaración de Derechos, y las Enmiendas están firmemente basadas en los valores Judeo-Cristianos y la moral, y los ciudadanos tienen en Dios a un aliado para exigir al gobierno su cumplimiento Copeland no teme explicar su plataforma electoral: Tiene tres secciones fundamentales: las propuestas de Dios, las propuestas de la familia  y las propuestas para el país. Todas estas van aparejadas a tres valores: Familia, Propiedad y Libertad. Al amigo Copeland lo encontrarán en la cruzada contra los gays, el aborto y el feminismo. Y…hasta con ciertas vacunas.

"Rod Silva plantea su política desde el Partido de la Nutrición. Scott Copeland se considera el candidato de Dios. Y Gloria La Riva defiende a Fidel Castro y Hugo Chávez."

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Scott Copeland

El militar Kenley Kopitke comparte los ideales divinos con Scott Copeland. Creo que Dios tiene un Destino Divino para los Estados Unidos de América y que ama nuestra tierra. Estas elecciones son un referéndum nacional que determinará si mantenemos la Constitución o si nos sumimos en un mundo globalizado. Koptike, candidato por el Independent American Party de Michigan, dice ser el único hombre que le ganó una vez a Hillary Clinton. Yo acompañé a Jerry Brown en 1992 durante las primarias demócratas en Utah. Y allí le ganamos a la máquina clintonista – dice orgulloso. Koptike estuvo en la cárcel por traspasar ilegalmente el Monte Ararat en Turquía mientras cumplía misiones militares, tiene una biografía poco común. Allí se afirma que fue misionero mormón y presidente de una organización ecologista que detuvo la contaminación con cianuro en el suelo americano. Y, también aclara en su perfil oficial, le donó un riñón a su hermano Jerry. Su plan es contundente: cerrar todas las centrales nucleares de Estados Unidos y aplicar el Kopitke Slavery Reparation Plan (Plan Kopitke de Reparación de la Esclavitud) que consiste en otorgar 1 billon de dólares a la comunidad afroamericana. Además, planea recuperar el ejército, luchar contra los tratados de libre comercio, ayudar a los niños con autismo y condenar el fracking. Lo único que pide a cambio es que compren su libro: President Kopitke 2016: Towards an American Renaissance.

Kenley Kopitke

Gloria La Riva no votará por el Presidente Koptike. Ella está decidida a hacer de su plataforma política una verdadera herramienta de lucha contra las políticas de su propio país. Y para ello escogió como héroes a los peores enemigos de la patria. Le brinda toda su admiración a Nicolás Maduro y a Fidel Castro, y defiende una línea marxista-leninista. La candidata del Party for Socialism and Freedom añora los buenos tiempos de la guerra fría para ponerse del lado de la gloriosa Unión Soviética a la que considera destruida por el traidor Gorbachov. Gloria La Riva es una activista procubana de pura cepa: tradujo el libro Cuba en la encrucijada del Comandante Fidel Castro. Con ella, el latinoamericanismo de izquierda puede flamear en Estados Unidos.

Gloria La Riva

Puede que estos hombres y mujeres no parezcan demasiado serios. Pero hoy muchos de ellos estarán expectantes. Llegaron a la elección con escasos apoyos y pretenden darlo todo por sus ideas. Algunos, sin embargo, no consiguieron su boleta: Zoltan Istvan, el candidato del Partido Transhumanista que proponía la vida eterna instalando microchips para curar enfermedades y que hacía campaña en el Bus de la Inmortalidad, se quedó afuera. Tampoco consiguió su pase a la final el pastor Terry Jones, el hombre que invitaba a quemar coranes y a luchar contra el islam.

Candidatos que no quedaron

Algunos son nobles idealistas. Otros, dementes perdidos. ¿No son también eso Hillary o Trump? En definitiva, ellos son los artífices de la democracia en América y no están dispuestos a dejar a su país en manos de los candidatos mayoritarios. Saben que los políticos serios no son serios y que, en realidad, nada lo es.

Hoy se define el futuro de los Estados Unidos. Todos apuntarán sus ojos a la señora Clinton y al delirante de Trump. Como mucho, alguno hablará de la digna candidata verde, Mrs. Jill Stein. Pero a ellos nadie los observará. Nadie dirá si están con o contra Wall Street. Nadie preverá su sorpasso electoral. Nadie hablará de sus propuestas ni de sus políticas. Ellos, sin embargo, fortalecen la democracia. Con sus ganas de figurar. Con su Constitución y con su fe. Con sus pochoclos y sus Dioses. Con sus revoluciones y su poesía. Ellos estarán ahí. Como siempre. Dispuestos a todo.


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