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LA OPORTUNIDAD ENERGÉTICA

La extracción no convencional de hidrocarburos en Vaca Muerta puede ser la oportunidad de recuperar la soberanía energética pese a los mitos que rodean al fracking.
Ernesto Gallegos @berenjenal Doctor en geología (UBA) y podcaster porteño. Profesor de Ingeniería en Petróleo en la Universidad Nacional Arturo Jauretche (UNAJ). Consultor privado en hidrocarburos y energía. Divulgador científico en consultoriogeologico.tumblr.com.

El 15 de diciembre de este año, el flamante Ministro de Energía de la Nación declaró la Emergencia Eléctrica en Argentina por los próximos 2 años. Lo que muchos especialistas se pasaron la última década diciendo por los pasillos: “el error de Néstor fue no declarar la emergencia energética apenas asumió y responsabilizar así de todas las falencias del sector a las gestiones anteriores”, Macri lo hizo. Décadas de desinversión, crecimiento económico e industrial, crecimiento del mercado interno con un acceso ¿excesivo? a equipos de aire acondicionado que consumen demasiado, y tarifas subsidiadas que alientan el despilfarro fueron los ingredientes de esta bomba de tiempo sobre la que estamos sentados cada vez que aumenta la temperatura y con ella el consumo eléctrico. Además de las falencias del sistema, en términos de soberanía nacional y por más que al flamante Ministro le parezca un tema menor, la pérdida del autoabastecimiento energético pone en jaque cualquier intento de recuperar la senda del crecimiento con o sin industrialización (veremos cuál de las 2 se lleva adelante estos 4 años). Sobre este diagnóstico general existe un consenso desde hace más de 5 años, y sobre cuál puede ser la herramienta (ante el vaciamiento de Repsol-YPF y el decaímiento en los niveles de producción) para superar definitivamente esta dificultad, también.

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Vaca muerta

Desde la estatización del 51% del paquete accionario de YPF (2012) e incluso de antes, cuando se empezó a mencionar a las enormes reservas de Vaca Muerta como un botín natural (2010) que venimos hablando de “hidrocarburos no convencionales”. “Hidrocarburos” son básicamente diferentes formas de petróleo y gas, pero la parte de “no convencionales” ¿a qué se refiere?


Existe en la exploración y producción de hidrocarburos un modelo conceptual que tiene ya varias décadas en uso con mucho éxito que es el Sistema Petrolero. Este modelo (“convencional”) consiste en una serie de elementos que se tienen que encontrar en una línea de tiempo: la roca madre o generadora, la roca reservorio, la roca sello, la columna de roca (que ejerce presión sobre el sistema), una trampa, los eventos de generación-migración-acumulación, y la preservación del hidrocarburo generado, migrado y acumulado en la roca reservorio. Si falta alguno de estos elementos tenemos que hablar de un yacimiento no-convencional, o sea que no necesariamente es estéril o inviable económicamente, pero que debe ser estudiado y explotado con técnicas diferentes a las utilizadas en los sistemas convencionales.

"El primer error es considerar que no convencional es sinónimo de shale: se trata de un conjunto de reservorios de características disímiles."

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El primer error muy extendido es considerar que no convencional es sinónimo de shale. De la explicación anterior se desprende que no puede haber un solo tipo bien caracterizado de yacimientos no convencionales sino que se trata de un conjunto de reservorios de características disímiles. Algunos de estos hoy ya se pueden explotar y son rentables económicamente y otros no pueden ser explotados con la tecnología y las variables económicas actuales. Entre los yacimientos no convencionales más conocidos están los bancos de metano ligado a bancos de carbón (gas adherido a las superficies de la materia orgánica macerada en bancos masivos de carbón en profundidad), gas de centro de cuenca (acumulaciones de gas ubicadas en profundidades mayores a 3500 metros y a presiones extremas), hidratos de gas (un material parecido al hielo, compuesto por moléculas de agua en estado sólido, cuya estructura cristalina atrapa una molécula de gas metano que se encuentran en los fondos oceánicos y en menor medida en suelos congelados en zonas árticas) y por último, el que nos compete por cercanía y potencial de explotación, el petróleo o gas de esquistos (shale-oil/shale-gas). Se llama de esta manera a los reservorios en los que los niveles de la roca productora, la roca madre, son ricos en materia orgánica, esa materia orgánica sufrió los procesos físico químicos para convertirse en hidrocarburos, pero no llegó a darse ningún tipo de migración. El hidrocarburo, petróleo o gas, sigue atrapado en forma de gotas microscópicas dentro de la roca madre. Este es el caso del yacimiento de la Formación Vaca Muerta en la provincia de Neuquén (Argentina). Hay una variación de este tipo de yacimientos denominada Tight Gas (gas apretado) en los que el gas queda atrapado en un tipo de roca que no se puede considerar reservorio al no tener permeabilidad y que sólo puede ser explotado mediante fractura hidráulica (fracking) al igual que el shale.

Al empezar a agotarse las perspectivas de encontrar nuevas cuencas productoras de gran volumen siguiendo el paradigma del sistema petrolero convencional, que en todo el mundo se están agotando, es que se desencadena la exploración y producción de los sistemas no-convencionales que van a determinar los niveles de reservas de hidrocarburos de la humanidad en el futuro cercano.

Para el lector atento no habrá pasado de largo la mención de una palabra clave en todo esto: “Fracking”. Se trata de una palabra que se suele usar con una connotación negativa para describir (o denostar) a la técnica conocida como fracturación hidráulica, que se practica hace más de medio siglo en nuestro país. Las variables económicas de la explotación de los recursos no convencionales de tipo shale ha convertido (fundamentalmente a partir del llamado “shale boom” en los Estados Unidos) en una práctica viable para la recuperación rentable de esos hidrocarburos que se conocían hace décadas o incluso siglos pero que eran irrecuperables o inviables hasta hace muy poco.

Anti fracking

Los mitos del fracking

Sin intención de profundizar mucho, ya que son críticas muy pobres y desinformadas, vale la pena mencionar brevemente los “mitos del fracking” que ha instalado un sector pseudo ambientalista del arco político en nuestro país, en algunos casos con consecuencias bastante graves. Los más puntuales y reproducidos masivamente son los siguientes:

  • “Contamina las napas de agua”: La Formación Vaca Muerta se encuentra en promedio a una profundidad mayor a los 2000/2500 metros y las fracturas generadas durante el fracking tienen menos de 100. No existe ninguna posibilidad de que esas fracturas se encuentren o corten los niveles freáticos o acuíferos, que se encuentran hasta 200 mts de profundidad, de modo que tampoco pueden contaminarlos con hidrocarburos o aditivos

  • “Se utilizan cientos de químicos tóxicos prohibidos”: Por supuesto es falso, se trata de una docena de compuestos de consumo residencial e industrial diarios, como detergentes, enzimas y sales.

  • “Genera terremotos”: Si bien está demostrado que con instrumentos muy precisos se puede percibir la vibración que generan las fracturas, la magnitud de estas vibraciones está en un orden mucho menor a lo perceptible por un ser humano, y no puede desencadenar un terremoto de ningún tipo. Además: ¿no resulta raro que se hable de la posibilidad de que el fracking favorezca “movimientos telúricos”, mientras que en el mundo no se ha encontrado todavía relación entre pruebas nucleares subterráneas y sismos perceptibles en la superficie?

"Abandonar el proyecto emprendido por YPF sería despedirse para siempre del sueño de la soberanía energética"

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Recapitulando, Argentina necesita más y mejor energía: energía es trabajo, es consumo y es crecimiento (y fortalecimiento) de la economía. Argentina también necesita soberanía e independencia energética y sobre todo un análisis serio basado en hechos científicos para evaluar los pasos a seguir ante estos grandes desafíos. La política panfletaria parece una juvenilia inofensiva pero no lo es: toda la provincia de Entre Ríos (¡Entre Ríos! ¡donde no hay una gota de petróleo!) ha sido declarada libre de fracking por el accionar de grupos radicalizados que claramente defienden una agenda más oscura que las cláusulas del acuerdo Chevron-YPF. Lo mismo ha ocurrido en algunas localidades de la Provincia de Buenos Aires donde estos grupos se organizaron para preocupar a las poblaciones desinformadas al punto de exigirles a los Consejos Deliberantes que dicten normativa anti-fracking (no válida, por supuesto, porque no son atribuciones municipales).

Sobre el futuro no hay mucho que decir, la baja de los precios internacionales del petróleo pone en jaque la actividad no convencional a nivel global, lo que no perjudicó hasta ahora la actividad en Argentina porque se utilizaban precios nacionalizados sin lugar a la exportación, pero todo puede cambiar drásticamente si se quitan los “cepos”. Lo que se puede afirmar con seguridad es que abandonar el proyecto titánico emprendido por YPF desde 2012, y al que se han ido sumando numerosas empresas internacionales, sería despedirse para siempre del sueño de recuperar el autoabastecimiento y la soberanía energética. Algo que para los militantes del libre mercado, tampoco sería tan grave.

Podés escuchar al autor de la nota aquí Berenjenal Podcast Radio

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3 Comentarios

  • José says: 29 diciembre, 2015 at 15:34

    No genera terremotos? https://stateimpact.npr.org/oklahoma/tag/earthquakes/
    Pongo este link pero hay mil mas, de Bloomberg, de papers academicos, de medios especializados, de lo que quieras. Si hay que sacar el gas para el bien de la Nacion lo sacamos, lo venimos haciendo hace 60 años recibiendo muy poquito a cambio, pero no nos quieran hacer creer que la Provincia no se vera afectada, porque ninguno lo puede asegurar y me da un poquito de rabia.

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  • anganaca says: 31 diciembre, 2015 at 00:00

    parece en verdad muy adecuado ver cuatro jovenes latinoamericanos en Paris proponiendo el fin del extractivismo (sic?) como se ve en la foto. lo que no es muy obvio es a que extraccion aluden en el cartel

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  • anganaca says: 31 diciembre, 2015 at 00:02

    ni la de quien?

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